Bullying | Acoso Escolar | Violencia en las Aulas | Matonismo

     
El Refugio de Esjo

Violencia en las Aulas
Bullying

 
 


«El acoso entre escolares no es un problema docente, sino de violencia»
Natalia Suárez, psicóloga clínica

 

«Hay que ser conscientes del sufrimiento que padecen muchos niños, dolor que afrontan desde la indefensión»

El reciente suicidio de un joven estudiante de Ondarribia a causa del acoso y los abusos que supuestamente le infringieron sus compañeros ha situado en primera línea del debate social estas prácticas, conocidas como « bullying ». La psicóloga clínica Natalia Suárez, natural de Turón, se ha especializado en la terapia infantil y colabora con los centros formativos de Mieres en la prevención y tratamiento de este tipo de maltrato. Su experiencia le dice que «no estamos ante un problema sin importancia».

-¿El «bullying» o acoso escolar es algo reciente?

-La verdad es que existe desde hace mucho tiempo, aunque es ahora cuando se ha comenzado a hablar de ello. Me parece muy bien que se haya abierto un debate, ya que siempre digo que algo tenemos que estar haciendo mal cuando los críos se nos cuidan.

-¿Por qué estos abusos no tienen resonancia social?

-Pues no lo sé, pero está claro que hemos tocado fondo. Es necesario que nos concienciemos del sufrimiento que padecen muchos niños, dolor que afrontan desde la indefensión.

-¿Los profesores cuentan con las herramientas necesarias para combatir estas prácticas?

-Obviamente ellos no son especialistas y pese a sus esfuerzos, no están preparados para afrontar ciertas situaciones. Ellos pueden controlar una conducta normalizada, pero ante este problema pueden sentirse desbordados. Hay que partir de la base de que este no es un problema docente, sino de violencia. El maltrato, físico o psíquico, existe en muchos ámbitos y se manifiesta de diversas maneras. El problema en este caso es que el niño es el eslabón más débil. Todos los abusos son terribles, pero cuando lo sufre un adulto de otro al final la víctima, si se lo plantea, puede alejarse. Cuando un menor sufre el abuso de otro chico en el colegio, ¿qué puede hacer?

-¿Qué hacen?

-Muchos «piran» clases, vomitan, tienen ansiedad y en algunos casos bajan sus notas. Se les nota tristes e inseguros.

-¿El reciente suicidio de un menor víctima de «bullying» es un caso aislado o el problema puede llegar a esos extremos?

-No hay que engañarse, es un problema que puede ser realmente grave. Las víctimas se sienten indefensas y vulnerables. Sin la terapia adecuada puede haber trastornos.

-¿Qué secuelas dejan estos abusos?

-La verdad es que puede llegar a marcar la personalidad. Si el caso es grave y no hay terapia la inseguridad se puede apoderar del joven. Además, hay que tener en cuenta que en este caso hay que enfocar el tratamiento en dos direcciones. No hay que olvidarse de que el agresor o victimario es también un niño que necesita ayuda y al que es necesario reorientar.

-¿Dónde está el línea divisoria entre el juego y el abuso?

-Está en la percepción de la víctima. El problema comienza a florecer cuando el niño siente que le quieren dejar en ridículo o simplemente le hacen daño físico. Entonces, la broma pasa a la humillación. También es cierto que el agresor puede no tener claro dónde están los límites y ese es precisamente uno de los objetivos sobre los que hay que actuar.

-¿Agresor y víctima tienen rasgos que les definan?

-Los primeros suelen ser temperamentales, hiperactivos, malos estudiantes y fuertes; mientras que sus víctimas son tímidas, inseguras y con algún rasgo que las diferencia, como ser buen estudiante, famoso, alto o bajo. No obstante, no se puede generalizar.

-¿En que franja de edad surge el «bullying»?

-Es difícil acotarlo, pero entre los doce y los catorce se hace más patente, Aún así, he tenido casos de no más de nueve años.

-¿Existen síntomas que permitan detectar estos abusos?

-Los niños en algún momento lo suelen contar. Te hacen un comentario y se quejan. Los padres deben estar atentos y percibir el momento en que las quejas comienzan a ser repetitivas. En caso de duda, es mejor investigar que dejarlo pasar.

-¿Cómo reaccionan los padres?

-El problema suele surgir en la familia del agresor. Los padres, por regla general, niegan los hechos o restan importancia a lo sucedido. Por parte de las víctimas también suele haber un poco de incomprensión hacia la otra parte. Muchas veces no se dan cuenta de que quien ha hecho sufrir a su hijo es sólo otro niño. Piden un castigo, pero castigo sobre castigo no es bueno.

-¿Qué empuja a un menor a hacerle la vida imposible a otro?

-Es habitual que el desorden se arrastre de casa. Padres violentos, matrimonios separados, adicciones...Cuando tu familia no te da afecto, te hace de menos, te repite que no vales para nada, llega un momento que vuelcas tu frustración con alguien que en ese momento es más débil que tú.

-¿Las administraciones prestan la atención necesaria a este problema?

-Siempre se puede hacer mucho más. En los centros educativos se ponen en marcha programas, pero la verdad es que no es suficiente. La presencia de los terapeutas es necesaria y los propios colegios son conscientes de ello. Ahora te llaman con frecuencia y percibes interés.

-¿Las familias también están concienciadas?

-También se detecta una mayor inquietud. Muchos padres comienzan a acudir a terapeutas para analizar ciertos aspectos de la conducta de sus hijos. Pero la verdad es que es algo generalizado, hoy en día se consulta al nutriólogo, al psicólogo y a cualquier especialista que contribuya a mejorar el desarrollo de los niños.

Fuente:http://www.lne.es
6 de febrero de 2005
Inicio
Artículos y Trabajos
Bibliografía
Asociaciones y Centros de Ayuda
Centros de investigación
Noticias
Foro de Bullying

 

 

 
 
     
El Refugio de Esjo | MobbingLat | Forosnu | Foros bullying | Foros mobbing | El Refugio Bullying | MobbingOpinión | Mobbing.nu