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"Mientras yo intento liberarme del dominio del prójimo, el prójimo intenta liberarse del mío; mientras procuro someter al prójimo, el prójimo procura someterme"
(Sartre: El ser y la nada)
1.-El terrible oficio de Acosar
Somos muchos los predicadores contra el acoso moral, eruditos e ignorantes. El acoso moral es invisible, inodoro e insípido, pero existe. Se padece el acoso moral, envenena y mata. Se ha poblado la tierra de algunos seres monstruosos, irreconocibles vidriosos. Su oficio es matar impunemente, burlando los controles, las leyes, e incluso el principio natural de la supervivencia que se respeta en la remota selva. Es una casta profesionalizada que habiendo pervertido las reglas de la democracia, se ha inventado el oficio de matar por " el arte de por que si". Matan sin dinamita y sin armas. A cara descubierta hipnotizan, torturan, desangran y dejan que la víctima se muera sola, porque ellos son verdaderos profesionales de las técnicas mortuorias . Con sus guantes y zapatos blancos no dejan ni sendas ni huellas, y como tienen alas vuelan. Son los amos, y los demás sus esclavos.
2.- En cada hombre hay un amo y un esclavo.
En los acosadores sólo existe el amo. Y como señala Hegel, " los amos se diferencian de los criminales en que no necesitan ocultarse para perpetrar sus crímenes, porque son los amos"
Como la polilla carcome la madera, y devasta bosques enteros, los acosadores invaden las instituciones, las vacían de principios éticos, contaminan su atmósfera y asfixian a los funcionarios más comprometidos con la libertad, con la independencia y con su propio trabajo, del que son desahuciados, ninguneados y repudiados, convirtiéndose en los nuevos " divorciados laborales". Han profanado los acosadores los templos de la ciencia y de la sabiduría. Se han infiltrado en aulas y laboratorios; y desde allí firman talones de sentencias de muerte moral y biológica contra gestores del conocimiento, y defensores del capital humano.
¿Perviven los desalmados a los más dotados? Aunque parezca paradógico, existen organizaciones, que permiten que nazcan, crezcan se desarrollen y -bajo un plumaje narciso- se camuflen como dioses los monstruos acosadores. Su capacidad de maquinación es tan perversa, que abusando del noble don de la palabra, deforman la realidad de los hechos; los reconstruyen como les gustaría que hubieran ocurrido. Con sus atípicos artificios crean su propio mundo que basan sobre las piedras del mundo de los demás. Se inventan sus propias leyes, pretendiendo derogar las leyes que se ha dado la sociedad civil para garantizar los derechos individuales.
3.- El acosador : un enfermo de si mismo
Su enfermedad victimiza a los demás. Las personas que se centran sólo en lo que le ocurre y es incapáz de poner en lugar del otro, está enferma de si misma. Se suele creer que el narcisista es así porque quiere, pero no es cierto. Se plantea la hipótesis de la desetructuración de la personalidad del acosador o del hostigador psicológico. Se trata de una hipótesis plausible, dado que el análisis del repertorio de conductas de los "psicomatones", y en la configuración del perfil de sus personalidades, se advierte que se encuentran dominados por complejos inconscientes, y que por lo tanto o bien desconocen; o se niegan ellos mismos a reconocer. Por eso son narcisos.
4.- El acosador: víctima de su narcisismo
Si estuvieran dispuestos los "psicomatones" a revisar cómo, y en qué circunstancias se formaron sus autopercepciones de "amos de los demás", (puesto que a los otros los perciben como "esclavos" ); los "psicomatones" podrían cambiar y reconstruir su auto-concepto y normalizar las interrelaciones. Esta circunstancia tan sólo concurre en ellos, cuando por la fuerza de la Ley se sancionan tan perversas conductas. Es entonces, cuando evadidos de impunidad experimentan el propio sufrimiento, demandando ayuda y tratamiento.
5.- Tratamiento psicológico y referencia legal
Países de nuestro entornos ya han adoptado medidas severísimas : preventivas y legales, para poner punto final a la impunidad de tan desalmados "psicomatones", a los que hay que identificar y juzgar. Ellos, vampiros del siglo XXI ,sobreviven chupando la sangre de los más dotados.
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