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"El acosador consigue por fin su objetivo cuando su víctima no ve más alternativa a su ataque que quitarse de en medio.
Pensemos que el acoso psicológico o psicoterror consiste entre otras cosas, como veremos más adelante, en una negativa por parte del acosador a asumir su responsabilidad en el efecto de su comportamiento sobre otras personas.
A ello es necesario añadir:
- una situación de estrés continuado e inevitable;
- una profunda tristeza y una sensación de abandono (depresión reactiva al acoso);
- la importancia que tiene el trabajo para muchos trabajadores cualificados, por ser una importante fuente de gratificación personal;
- una incomprensión por parte del entorno inmediato de la víctima:
compañeros;
- jefes;
- amigos;
- cónyuge;
- familia;
- el error en el diagnóstico clínico de las causas del problema;
- la creciente desesperanza respecto de poder salir o escapar de la situación;
- la disminución progresiva de las posibilidades de encontrar otro trabajo;
- los problemas familiares y conyugales que conlleva casi siempre la incomprensión de la naturaleza y el verdadero orígen del problema;
- la atribución de la causa del problema a uno mismo.
Con semejante cuadro personal, no es extraño que la víctima del acoso pueda tener ideas suicidas y llevar a cabo intentos de suicidio que en ocasiones llegan a consumarse.
Leymann consideraba que uno de cada cinco suicidios tenía como causa prioritaria una situación de acoso en el trabajo. A veces el suicidio se consuma en el mismo lugar de trabajo, a modo de testimonio negativo último del trabajador.
Muchos psicólogos sospechamos que una buena parte de los suicidios e intentos de suicidio de los trabajadores en activo, atribuídos a la depresión, a problemas familiares, al alcoholismo o a enfermedades físicas o mentales, tienen como verdadera y última causa situaciones de psicoterror laboral padecidas por la víctima que ni ésta ni otras personas han sabido reconocer y remediar a tiempo.
Una modalidad del suicidio a añadir puede ser aquel cuya manifestación reviste la forma de un accidente, especialmente de circulación.
Mientras coexistan los siguientes factores:
- falta de comprensión por parte de la propia víctima de la naturaleza de su problema;
- desconfianza de la posibilidad de compartirlo con otros y buscar apoyo en ellos;
- trauma psíquico irresuelto y sin tratar, o tratado de manera inadecuada;
- indefensión para afrontar y detener el acoso;
- complicidad de otros actores sociales que niegan la existencia del problema e incurren en errores atribucionales;
- naturaleza perversa, mentirosa y psicopática del acosador;
- extendida y genérica ignorancia de la sociedad acerca del acoso psicológico en el trabajo;
no se podrá poner freno a la incidencia del suicidio como salida de la frustración y malestar que el psicoterror provoca en las personas."

Fuente: http://mobbing.nu/
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