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Voy a intentar resumir la historia de un acoso moral. Y digo resumir porque la historia duró mas de dos años.
Marta y yo éramos amigas. Nos habíamos conocido en el lugar de trabajo, y aunque distintas en muchas cosas congeniábamos en muchas otras. Las dos juntas éramos el alma de la fiesta. Alegrábamos las comidas o cenas, o celebraciones laborales con nuestras bromas, concursos y miles de cosas que inventábamos para entretener a los compañeros.
Marta cayó enferma bastante tiempo. En todo momento la ayudé.
Le recomendé médicos, le daba consejos, la visitaba, le llamaba por teléfono.
En el lugar de Marta pusieron a un substituto, FERNANDO. Yo era el puente entre ambos. Fernando me cayó bien..... y la verdad pasó a ser algo mas que compañero.
Ahí empezó todo. Marta al enterarse, pues yo se lo dije, pidió el alta sin estar curada para que Fernando marchara.
A partir de ahí empezó a criticarme por todo y a decir que yo junto a Luisa, otra compañera a la que yo apreciaba mucho, éramos malas.
Comenzó a correr por el trabajo que le habíamos hecho de todo.
Y de pronto Luisa y yo fuimos relegadas a la nada. Se hacían comidas a las que no nos decían nada.
Celebraban cumpleaños sin avisarnos. No me lo podía creer, pero estaba sucediendo. Marta buscó otra persona para las celebraciones. Nos quedamos solas.
Empezó a correr todas las confidencias intimas que yo le había contado.
Caí con depresión. Estuve de baja. Pedí el traslado un año.
He vuelto a mi sitio. Con la cara bien alta. Lo peor ha pasado y la gente íntegra sabe valorarme en su medida.
No nos hablamos. Pero jamás va a poder ya conmigo.

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