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Hace 2 años entre a trabajar en una empresa como
grabadora de datos. Mi trabajo me gustaba, con los
compañeros ningún problema, y tenia horario de
mañana, lo cual me iba muy bien. Todo iba
perfectamente hasta que me cambiaron al supervisor y
nos pusieron a una supervisora nueva.
Al principio, ningún problema, era la típica persona
que te piensas que es magnifica, que no te pasara nada
con ella....nada mas lejos de la verdad.
Yo siempre estuve muy bien considerada en esa empresa
hasta que ella fue mi jefa directa. Al cabo de un mes
de trabajar a sus ordenes empezó todo. Una mañana
oí mi nombre en voz alta y era ella. Fui a levantarme
para ver que quería pero cual fue mi sorpresa cuando
la que se levanto fue ella y, delante de todos mis
compañeros, empezó a enumerar uno o dos fallos
que había tenido aquel día . me quede pasmada. Primero
pensé que la chica tenia un mal día y que todo el
mundo puede perder los nervios....de nuevo, nada mas
lejos de la verdad. A partir de aquel día todo fue de
mal en peor. Recuerdo que a mi lado estaba sentada una
chica y que un día tuvo que repasar mil documentos
para que yo los archivara en el ordenador para que no
tuvieran fallo alguno. Al día siguiente se acerco a
esa chica la supervisora y le dijo que había
encontrado dos fallos y que fuera con cuidado. Mil
documentos. Y dos fallos. Eso os dará una idea de lo
pillada que estaba la supervisora. Siempre nos echaba
la culpa a esa chica y a mi de todo lo que salía mal,
y mas desde que esa chica intento arreglarlo hablando
con ella. A partir de ese momento todo fue aun peor.
Esta chica se acabo marchando de la empresa harta de
aguantarla. Pero yo me quede. En esos momentos hubo
reubicación de personal, y a muchos de sus
trabajadores los pasaron a otra sala. En el de ella ,
aparte de los que estábamos, pusieron a unas cuantas
personas nuevas, personas que a las dos semanas tenían
pesadillas y lloraban. Lo mío iba de mal en peor.
Todos los días miraba mil veces mi trabajo, encontraba
fallos inexistentes. Mi compañera de al lado
acabo sentándose con ella y dejo de hablarme. La
trataba mucho mejor que al resto debido a la rastrera
pelotería de esa persona. No dejaba de darme su saludo
especial todas las mañanas "haber que fallos
hiciste ayer, que no encuentre ninguno que estoy harta
de repetirte las cosas" imaginaros la situación.
Cuando llegaba el sábado por la noche empezaba a
encontrarme fatal, no hacia mas que fumar intentando
calmarme, la ansiedad iba creciendo. Los domingos
intentaba ver la tele, pasear con mi novio, pero no
podía evadirme de ninguna manera. Me iba a dormir
llorando y por las mañanas me despertaba llorando
de pensar en lo que me esperaba. Cuando iba en el
metro iba muerta de miedo y al llegar al trabajo me
aterrorizaba solo de verla. Intente hablar con ella y
entonces ya fue el no va mas. Los fallos ya no solo me
los decía en voz alta, sino gritando. Hasta que un día
no pude mas y me derrumbe. Me puse a llorar como una
cría en mi puesto de trabajo, me fui al baño, no
podía dejar de llorar y la jefa superior pensando que
tenia un mal día me dijo que me fuera a casa y que
tranqui, que no pasaba nada.
Donde me fui nada mas salir del trabajo fue a buscar
un taxi desesperada para que me llevase al hospital,
el pobre taxista intentando calmarme mientras yo,
llorando sin parar, solo podía decirle "es por el
trabajo". Cuando llegue al hospital casi no podía ni
hablar, no podía dejar de llorar. Me sentaron en una
silla al lado de recepción diciéndome que tranquila,
que me sentase y que en cuanto hubiera un medico me
examinarían. Las enfermeras fueron muy amables conmigo
, la gente entraba y me preguntaba que te pasa, y yo
casi sin poder hablar. Finalmente me atendieron, la
enfermera intento tranquilizarme , me estiraron en una
camilla. Tenia la tensión por las nubes, un dolor de
cabeza terrible, y seguía llorando. Cuando llego la
doctora me tranquilizo un poco, le explique lo que
pasaba y vuelta a llorar. Tuvieron que darme un
tranquilizante y al cabo de tres horas empecé a dejar
de llorar. Fue el peor día de mi vida, jamás me había
sentido tan mal. Me diagnosticaron una crisis de
ansiedad. Fui al medico y me dio una baja. A las dos
semanas volví al infierno. Durante un par de días la
supervisora estuvo amable, pero luego, sabiendo lo que
me había pasado, volvió a martirizarme. Yo tenia muy
claro que si las cosas seguían así la iba a mandar a
la mierda, bastante mal lo había pasado ya. Al final
me echaron, no hable con nadie, y espero no volver a
verla.
Ahora ya soy yo otra vez ,pero durante meses el
solo hecho de ir a una entrevista de trabajo me hacia
temblar , los primeros días en algún trabajo todavía
me daba cosa, y en el primer trabajo que tuve el solo
hecho de señalarme un fallo por parte de algún
jefe me hacia temblar. Gracias al asesoramiento
psicológico ya casi no tengo secuelas de aquello, pero
alguna noche todavía tengo pesadillas con aquella
rastrera que tanto me hizo sufrir.

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