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Un teniente coronel relevado tras denunciar irregularidades mata a dos agentes en Albacete

 

ADEMÁS HA HERIDO AL ACTUAL JEFE DE LA COMANDANCIA

El agresor ha intentado suicidarse después y se encuentra en estado muy grave


Valdivielso ordenó el cese del guardia civil y su seguimiento psiquiátrico.
Peñafiel estaba 'muy nervioso y alterado' desde su cese, según la asociación de guardias civiles


ALBACETE.- Un comandante de la Guardia Civil de Albacete y el médico del acuartelamiento han muerto como consecuencia de los disparos realizados por el teniente coronel Antonio Peñafiel, anterior jefe de la comandancia relevado el pasado febrero. También ha resultado herido el actual jefe de la Comandancia, Antonio Lázaro Gabaldón. El agresor, que ha intentado suicidarse, se encuentra en estado muy grave.

Al parecer el teniente coronel Peñafiel -que ya no tiene ningún mando-, accedió a la Comandancia y se apoderó de un arma, ya que tampoco está autorizado a portarla, disparando contra tres personas antes de intentar suicidarse. Aunque no hubo ningún informe médico que lo justificara, a Peñafiel le fue retirada el arma reglamentaria "por su inestabilidad y desequilibrio emocional".

Los fallecidos son el médico del cuartel, Francisco Naharro, de 70 años, que es el padre de la delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, Encarnación Naharro, y el comandante Isidoro Turrión, de 40 años, segundo jefe de la Comandancia.

Peñafiel, de 51 años, hirió además a su sucesor en la jefatura de la Comandancia, Antonio Lázaro Gabaldón, quien tomó posesión de su cargo el pasado 22 de abril, y después se disparó en la cabeza. Ambos se encuentran en estado muy grave.

Antoñio Peñafiel fue destituido de la Comandancia de Albacete el pasado 25 de febrero de forma fulminante. El teniente coronel aseguró entonces a 'La verdad de Murcia' que había sido víctima de un complot urdido por "17 guardias civiles" entre los que citaba al general jefe de Castilla-La Mancha, Juan Carlos Rodríguez Búrdalo, al comandante segundo jefe de la Comandancia de Albacete, Isidoro Turrión, uno de los fallecidos, e, incluso, al teniente coronel José Luis Madero, su antecesor.

La razón de esta supuesta conspiración, según Peñafiel, era la denuncia de una serie de irregularidades y privilegios protagonizadas por este grupo, como el cobro abusivo de primas por productividad.

"Había una queja generalizada entre las escalas más bajas del personal, que nunca cobraba dicha productividad, de que iba a parar todos los meses a la mayoría de oficiales de la comandancia y a un escaso número de suboficiales, cabos y guardias", dijo en su día Peñafiel.

Según su parecer, después de cerca de tres meses de calvario, su director general, Santiago López Valdivielso, optó por destituirlo porque se trataba de elegir entre procesar a 17 agentes, entre ellos altos mandos, o suspenderlo a él.

Peñafiel aseguró que, aunque se "jugaba el cargo", para él lo más importante era "la defensa de mi honor y honestidad profesional".

El caso Peñafiel llegó hasta el Congreso gracias a la pregunta parlamentaria del senador socialista Juan Barranco. El responsable de Interior, Ángel Acebes, contestó que Peñafiel fue relevado por haber perdido la "idoneidad" para desempeñar el puesto. Acebes explicó que se trata de un cargo discrecional y que Peñafiel ya no era el más adecuado.

Con anterioridad a la Comandancia de Albacete, el teniente coronel Peñafiel estuvo destinado en el Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro (Madrid) dedicado a tareas de enseñanza. También pasó por la Academia de Oficiales de Aranjuez y estuvo destinado en Galicia.

Durante el verano posterior al al intento de asesinato del Rey por parte de ETA, Peñafiel se ocupó del dispositivo de seguridad del monarca en Mallorca.

El alcalde de Albacete, Manuel Pérez Castell, ha eludido pronunciarse sobre las causas del suceso, aunque ha afirmado que el agresor "andaba con pleitos con la Guardia Civil", pero no quiso hacer ninguna referencia a su personalidad ni a su estado.

SE BASÓ EN 'ALGUNAS CONDUCTAS'

Valdivielso ordenó el cese del teniente coronel Peñafiel y su seguimiento psiquiátrico

ELENA MENGUAL

MADRID.- El director general de la Guardia Civil, Santiago López Valdivielso, ha explicado que fue él mismo quien solicitó el cese del teniente coronel Antonio Peñafiel como jefe de la Comandancia de Albacete al observar "algunas conductas" que indicaban que "no estaba en las condiciones personales idóneas" para permanecer en el puesto.

Valdivielso, que ha comparecido junto al ministro de Interior, Ángel Acebes, ha explicado que a la vez que ordenó la destitución de Peñafiel, solicitó que fuera sometido a seguimiento psicológico y psiquiátrico, y ordenó que le fuera retirado el permiso de armas -tanto oficiales como particulares-.

Estas solicitudes se basaban en una nota del Grupo de Información de Albacete, en virtud de la cual se deducía que el oficial se encontraba "en una situación de inestabilidad o desequilibrio emocional".

Según ha explicado Acebes, el 26 de noviembre de 2002, el general jefe de Castilla-La Mancha, Juan Carlos Rodríguez Búrdalo, decidió abrir un expediente a Peñafiel, así como proponer su cese, ante la constatación de "falta de entendimiento" entre el mando y el resto de oficiales del acuartelamiento.

Una vez recibido este informe, Valdivielso propuso la revocación del destino, dado que Peñafiel "había dejado de reunir las condiciones personales de idoneidad para el desempeño de dicho puesto".

Así, tras una serie de trámites, el 26 de febrero se procedió a la destitución, ha explicado Acebes, quien ha añadido que el teniente coronel estaba en la actualidad pendiente de destino.

LA ASOCIACIÓN DICE QUE ERA UN 'GRAN PROFESIONAL'

El teniente coronel Peñafiel estaba 'muy nervioso y alterado' desde su cese, según la AUGC

SERVIMEDIA

MADRID.- El presidente de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Fernando Carrillo, ha declarado que el teniente coronel Antonio Peñafiel estaba "muy nervioso y alterado" y "su situación anímica no era la mejor" desde que fue destituido de su cargo.

Carrillo, que expresó su solidaridad a las familias de las víctimas del tiroteo perpetrado por Peñafiel, condenó lo sucedido porque, afirmó, "en ningún caso es justificable".

Sin embargo, el presidente de esta asociación de guardias civiles calificó a Peñafiel, cuya vida corre peligro después de haber intentado suicidarse de un tiro, como "un gran profesional" que trabajó desde su puesto como jefe de la Comandancia de Albacete "mejorando enormemente el servicio de seguridad ciudadana y trabajando a favor de la sociedad".

"Desde que fue destituido sufría una situación de injusticia profesional", explicó. "Pasó de ser el máximo responsable de la seguridad de una provincia al cese, y estaba bastante alterado".

Según Carrillo, desde que Peñafiel tomó posesión de su cargo en la Comandancia de Albacete, "los índices de inseguridad ciudadana se redujeron" y mejoró en lo que pudo las condiciones laborales de los agentes.

Según AUGC, "muchas de las medidas que tomó en su día fueron mal vistas por la cadena de mandos, como, por ejemplo, el reparto de la productividad".

Fuente: El Mundo
17 de junio de 2003

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teniente coronel Antonio Peñafiel

 

Peñafiel aseguró que, aunque se "jugaba el cargo", para él lo más importante era "la defensa de mi honor y honestidad profesional".

 

La Asociación dice que era un "GRAN PROFESIONAL"

 

 
 
     
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