ADVICE: Low yield 'n' interest leads to site shutting on November 7th. Thanks y'all. Li'l David.

 

ENLACES CON SITIOS RELATIVOS AL AMT____PRESENTACIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LA IH____PRIMERA PARTE DE LA INCREÍBLE HISTORIA

 

SEGUNDA PARTE DE "LA INCREÍBLE HISTORIA DEL SINDICALISTA DAVID Y LA MERCANTIL GOLIATH"

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"Las personas que aman y sirven, no ponen cruces a las demás" (Anónimo).

CAPÍTULO V

(LA MUTUA. ¡OH, LA MUTUA!)

Retrocediendo en el tiempo, el mismo día (10/11/98) que Goliath entregaba a David el tercer expediente disciplinario, le daba un ultimátum (Doc. 069) para que en el plazo de 24 horas, él sólo, y fuera de todo criterio unificado, hiciese una determinada evaluación de riesgos. El ultimátum era no sólo ilegal sino completamente irregular y descabellado: David no estaba acreditado oficialmente, ni extraoficialmente, para realizar dicho trabajo; Goliath, "como costaba dinero", según declararía Perro Sibuana a David, no había elaborado todavía ningún plan de prevención ni tenía intención de hacerlo. La eliminación de riesgos que podían evitarse, primer paso del plan, aún no se había hecho. En todo caso a la dirección general, responsable de todo plan organizativo a amplia escala, no le interesaba la seguridad sino el dinero que "invertiría inútilmente", como el que en su día y con "lagrimas en los ojos" desembolsó (?) Pepe Coñacón para pagar la depuradora. Una depuradora que, además de estar "trampeada", no funcionaba.

David era un DP y no un técnico en evaluación de riesgos. En todo caso, y dadas las condiciones en que trabajaba Goliath, nunca se hubiese prestado a tomar esa responsabilidad. Ya saben: una responsabilidad sin autoridad. La dirección general no creía en las personas como bien supremo de la compañía. La evaluación de riesgos no podía inventarse sobre la marcha sin conocimientos, en un momento puntual, de forma puntual, para un trabajo puntual y por una persona puntual. Debía ser el fruto de un plan integral, fehacientemente deseado y apoyado por Goliath, interconectado, interactivo, consensuado y experto. Lo cual no existía. Perro Sibuana, director de planta, ciego y fiel cumplidor de órdenes absurdas pero remuneradas, quería "crear de la nada" y poner parches a una necesidad tan repentina como intempestiva. "No hay prisas para hacer las cosas mal", había repetido en multitud de ocasiones el 2º director técnico que tuvo la compañía. Simultáneamente, tendía una trampa a David poniéndolo en un brete y al borde de un quinto expediente disciplinario. El cuarto expediente, en fase embrionaria, era la amenaza que Pepe Coñacón (Doc. 055), uno de los dos directores generales de la empresa, hizo a David, cuando éste le solicitó confirmación escrita de la primera pena, al hallarse la misma en situación "sub judice" (Doc. 054).

Lo más sorprendente de este asunto, si es que los lectores no han perdido todavía la capacidad de asombro, ocurrió cuando Perro Sibuana ofreció al actor las fotocopias de unas hojas ya cumplimentadas, absurdas y descerebradas, que "evaluaban" un riesgo determinado, para que a David le sirviesen como "modelo" y "pudiera" hacer el trabajo solicitado. Este modelo había sido "elaborado" por un trabajador al que llamaban "el minusválido", uno de "los cinco elegidos", que había caído en gracia ante los ojos de la dirección general por su dedicación horaria finsemanal y por su fuerte sumisión al régimen de Goliath. Por otra parte, este trabajador, de bajo presupuesto, mediocre preparación y un más que discutible nivel intelectual y mental, se había ofrecido a hacer para la empresa "proyectos y diseños de alta tecnología". Y los hacía. Era un buen elemento para hundir a la compañía y no es de extrañar que alguien pudiera pensar que esa era la misión encomendada por Goliath al susodicho minusválido (con perdón de éstos, por descontado). Tampoco era tan estúpido como podía parecer puesto que algunas de las "supuestas horas extras regaladas a Goliath" las empleaba, en parte, para hacer trabajos personales y, además, otros servicios que prestaba a la compañía, los cobraba por partida doble: sueldo y comisión. Era uno de esos típicos trabajadores que se encuentran con frecuencia en todas las empresas, y que son "queridos" por sus dueños, mientras éstos repudian a sus verdaderos, experimentados y fieles profesionales, que no siempre dicen a todo que sí. Nada nuevo.

Volviendo al anterior "modelo de evaluación de riesgos", éste, era un modelo casero, simple y deficiente que no podía servir ni para "cubrir el expediente", si es eso lo que el Sr. Sibuana pretendía. Era una burda y grotesca falta de respeto hacia David. Era como si a Michelangelo Buonarotti le hubiesen proporcionado un hierro retorcido y oxidado como modelo para que esculpiese "La Pietà". Y no es que David se pareciese en nada al bueno de Miguel Ángel. ¿Cómo podía Perro Sibuana pedirle al actor una responsabilidad así? ?Creía que David era un imbécil? En un trabajo de alto riesgo, y riesgo de muerte, "sólo podían producirse algunos arañazos", valoraba "el minusválido" en su modelo... ¿Cómo podía conducir el Sr. Sibuana a unos jóvenes recién contratados e inexpertos hacia un peligro tan pésimamente evaluado? Evidentemente el respeto hacia la persona humana no era el fuerte de Perro Sibuana. Claro que si la responsabilidad la corría el tonto de David... Pero, ¿de qué hubiese servido su responsabilidad, cualquier responsabilidad, una vez ocurrido el accidente? ¿Hubiese podido Perro resucitar al muerto para devolverlo nuevamente a su familia? De no poseer esos poderes sobrenaturales, ¿cuáles eran los objetivos que perseguía? Este narrador reiterará aquí que los hechos relatados en esta obra están tipificados en el Código Penal como delitos contra los derechos de los trabajadores (Título XV del Libro II).

Como nota marginal, el 19/10/00, saltaba a los MCS la noticia de una resolución de la sala de lo contencioso-administrativo del TSJC, confirmando la sanción impuesta por la DGTC a una empresa, por la que se consideraba que los delegados de prevención (DP) son inidóneos para llevar a cabo una evaluación de riesgos laborales. Negligentemente la empresa había volcado en ellos dicha responsabilidad, cuando la misma corresponde a los servicios de prevención que el empresario debe preparar o contratar --y por supuesto pagar-- para poder cumplir con la legislación vigente. Goliath y su fiel Perro deseaban actuar de la misma forma que la compañía sancionada. ¿Qué cara!

JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO. (De un recordatorio, con un mensaje del Papa).

Debido a la IT que sufriría David al día siguiente --el 11/11/98--, causada por tanto desmán, el actor no contestaría a este ultimátum de Perro hasta casi un año después (Doc. 100-20 ). David también comunicaría --el 16/11/98-- este hecho al Centro de Seguridad y Salud en el Trabajo, solicitando su colaboración y ayuda, (Doc. 071), pero la notificación al CSST quedaría sin respuesta. Afortunadamente la sentencia del párrafo anterior dejaba aclarada la duda legal del menoscabado protagonista.

De esta manera el 11/11/98, David volvía a sufrir una recidiva de su anterior accidente (31/10/97-22/01/98) a pesar de no haber interrumpido el tratamiento psicoterapéutico ¡iniciado el 09/10/97! En la 1ª IT la causa había sido un intenso acoso laboral; en esta 2ª IT (Doc. 226), al acoso laboral se había unido ahora el hostigamiento sindical. En esta ocasión el INSS, después de un intenso pero fluido trámite médico y administrativo (Docs. 239, 240, 241 y 248) no dudó en calificar esta IT como derivada de accidente de trabajo. Sin embargo, ésta, no fue reconocida por la mutua como tal hasta el 18/05/00 (Doc. 276). Este reconocimiento es, sin embargo, artificioso pues, en realidad, la MM ocultaba otros motivos inconfesables que nosotros confesaremos por ella para conocimiento general. En la actualidad, Goliath, aún no ha reconocido de forma efectiva la 2ª IT padecida por David como accidente de trabajo a pesar de la solicitud efectuada a la empresa (Doc. 278), a una empresa que nunca contesta a las peticiones que se le formulan. Ahora, como siempre, será el poder judicial quien lo decida. Esta obstrucción constante a los derechos del trabajador es, entre otras, la razón de la desesperación de David y de la saturación de la labor judicial. En opinión del actor, estas conductas dilatorias y obstruccionistas deberían considerarse como una circunstancia agravante en los delitos laborales, porque afectan negativamente y de forma directa o indirecta a toda la sociedad.

A pesar de su IT, el 19/01/99, David es reelegido nuevamente representante de los trabajadores, Sin embargo, el deterioro constante al que se encuentra sometido el actor por razón de su AT y de su renovado cargo, le aconseja abandonar sus responsabilidades sindicales el 07/12/99 (Doc. 719-A) en favor de FJMQ.

Hemos hablado de los pecados inconfesables de la MM como entidad colaboradora de la SS. Esta subhistoria protagonizada por la misma es muy sencilla: el 02/05/00 (Doc. 266), David requiere una vez más a la mutua el pago de la prestación de la IT, como AT, debido a la diferencia económica existente entre las contingencias profesionales y las comunes. Desde el 18/08/99 (Doc. 257), fecha del primer requerimiento, la MM hab?a obviado la declaración del INSS, que la hacía responsable del accidente de David, e ignoraba la solicitud de éste dándole "la callada por respuesta". Por su actitud remolona, daba la impresión de que el dinero de los españoles fuese de esta entidad, que deseaba erigirse en un segundo INSS, con poder ejecutivo y derecho de pernada: "Nosotros también somos INSS", pregonaban. Y es que la soberbia fecunda muchas dictaduras embrionarias que pasan del estado latente al del "ahora te vas a enterar". En esta ocasión, esta nueva reclamación de David, parece "alertar" a la MM. Había transcurrido casi un año y medio desde que David había sufrido su 2ª IT y la MM llevaba un año sin "ocuparse" del actor ni para bien ni para mal. Faltaban ¡tan solo 8 días! para los "18 meses reglamentarios" y la MM debía actuar con rapidez. David siente vergüenza ajena viendo el febril ajetreo de la MM para hacerle el daño que había diseñado una vez más contra él. Haciendo gala de una velocidad olímpica envía a David una citación el día 08/05/00 (Doc. 268) para que ¡el mismo día 8! acuda a la consulta del Dr. Modero, el psiquiatra --"moderado", pero no tanto-- contratado por ella. En esta entidad colaboradora de la SS abundaban los traumatólogos pero escaseaban los psiquiatras ya que, a la sazón, la salud mental en el trabajo y el "mobbing" no eran temas de su incumbencia. Es más, VFF, uno de los médicos de la mutua, ¡ponía en duda la existencia de la depresión como enfermedad! ¿Cómo podía progresar la humanidad con esta aterradora paleomentalidad? Es muy trágico convivir con la idea de que "la depresión sólo existe cuando uno se suicida". Está claro que el mencionado empleado sólo serviría a la sociedad para provocarle "traumatismos" emocionales.

Faltaban tan sólo ¡dos días!

Al día siguiente, 09/05/00 (Doc. 269), la MM envía otra circular al pequeño David para que éste acuda ¡el mismo día nueve! a "pasar consulta" con la Dra. Coraza, una médico de la Mutua Mucha-alta, inexperta en desórdenes mentales. Trepadora y entrometida, la blindada, y fría como el hielo, doctora Coraza, formaría parte de las seis personas que con más dureza y ensañamiento trataron de hundir a DD en la miseria: el sexteto, formado por Pepe Coñacón, €urogedo, Sibuana, Medállez, Escoradísima y Coraza, había compuesto una armónica, sinégica y macabra marcha fúnebre para acompañar el cadáver de DD al cementerio de los justos. Goliath no actuaba solo. Había trenzado una excelente asociación de malhechores sociales para aplastar a David. Las prisas son tan manifiestas (Doc. 272) que, el d?a 9, la Dra. Coraza no tenía aún el informe del psiquiatra contratado por ella. Pero esto le daba igual.

Y faltaba sólo ¿un día!

Coraza le pide a DD que vuelva a su consulta el día diez; el último día legal y hábil, burocráticamente hablando, para "tramitar su particularísima alta". DD estaba a las caprichosas órdenes de Coraza, la cual había conseguido su empleo haciéndose amiga de la hija del director médico de la mutua, hoy expulsado. ¡Que feo resultaba en una profesional pisar la cabeza de sus enfermos para trepar! ¡Feo y vergonzoso!

¡Y llegó el día D! 10/05/00.

El informe del Dr. Modero sigue sin llegar. Pero no importa; ella, --"la trepa"--, tenía ya hecha su estrategia para "leerle la cartilla a David" y lo hace de esta forma: le vomita (se considera que, en este caso, el término

LAS MEDIDAS PREVENTIVAS. ENCICLOPEDIA CONSULTA, 1964. (Del Doc. 971).

vomitar es más adecuado que el término decir) que, por teléfono, el Dr. Modero le ha adelantado su informe; éste informe no sólo confirma la depresión de David sino que también indica que su enfermedad se ha cronificado. Antes de seguir con toda esta historia merece la pena recordar que la MM no sólo no había querido reconocer la contingencia profesional de la IT de David sino que además la había combatido duramente en un anterior proceso judicial; por otro lado Coraza se había enterado, a través del actor, de que una sentencia, no firme todavía en aquel momento, extinguiría, de confirmarse, las relaciones laborales que unían a David con Goliath. Pues bien, habiendo dicho esto, lo que sigue se continúa en un punto y aparte.

Sin "perder comba", el mismo día 10/05/00, la Dra. Coraza señala (recordando el monte Gólgota, diríamos "clava") tres cruces en un parte de alta con el nombre de David (Doc. 271): con la 1ª cruz en "accidente de trabajo", reconoce oficialmente que la IT del actor es derivada de AT; esto la "autoriza" automáticamente a manejar, a placer, la vida de David. Con la 2ª cruz en "alta por curación" sana milagrosamente a su paciente con un acto médico instantáneo consistente en cruzar entre sí, con un bolígrafo, dos trazos hechos sobre una casilla del impreso de alta. ¡Qué rápida y fácilmente se podrían curar enfermos así! Un psiquiatra independiente, SDA, expresaría después su sorpresa al decir que, hasta entonces, este tipo de milagros sólo se había dado en Lourdes. Con la 3ª cruz en "incorporación inmediata" al puesto de trabajo, el cachondeo es ya tan sonoro como la traca final de un castillo de fuegos artificiales; Coraza envía pues a David, "recién curado", a una empresa a la que el actor ya no tiene que ir. Una historia para "Expedientes X". Siete días después, la Mutua Mucha-Alta le da a David 62.842 ptas. por el cambio de contingencia y, en contrapartida, lo elimina para siempre de su nómina de prestaciones sociales."C'est incroyable, mais c'est vrai". Bajo su fría y dura coraza metálica en la que se reflejaba el pálido rostro de David, el corazón de la doctora no palpita y tampoco siente el sufrimiento de la humanidad. El juramento hipocrático es conculcado por segunda vez. La primera traición tuvo lugar el 08/06/99 cuando, aceptando la petición de Goliath, y con la clara intención de perjudicar a su paciente David, Coraza testificó en un juicio público --que no guardaba relación con los reconocimientos médicos-- en contra del actor y a favor de Goliath. La doctora expuso sin reparos, durante la vista, ante la magistrado, y ante todos los asistentes, criterios médicos y datos confidenciales sobre la enfermedad de su paciente. Estúpidamente vulneraba así, entre otras disposiciones laborales vigentes, el secreto profesional, cuya difusión pública está tipificada como delito en el artículo 199.2 del Código Penal: "Será castigado el profesional que, con incumplimiento de su obligación de sigilo o reserva, divulgue los secretos de otra persona", con los agravantes de ser parafuncionaria pública al actuar como colaboradora del INSS, de tener en su poder, por razón de su oficio, los datos confidenciales y la historia clínica del paciente, y de utilizar estos informes reservados y de carácter personal en perjuicio del actor.

La Mutua Mucha-Alta, en la ficción y en la mente enferma de Coraza, había sanado al actor. Pero la MM, ni había sido la firmante de la baja laboral, ni lo había tratado médicamente en ningún momento, ni --obviamente-- había curado su padecimiento. Sólo se había ocupado de él en una ocasión para vejarlo y

LAS MÁQUINAS SON PARA EL HOMBRE. ENCICLOPEDIA CONSULTA, 1964. (Del Doc. 971).

agravar así su patología: "Si le maltratan, cambie usted de trabajo", le había dicho Coraza en una de sus intervenciones. Y es que cuando, en la sanidad, los criterios económicos priman sobre los asistenciales, la medicina queda completamente desnaturalizada y se convierte en un mercado persa. Pero la verdad es que nada había cambiado: David continuaba de baja, pues su especialista en psiquiatría el Dr. Arenas y su médico de familia el Dr. Marias, así lo seguían considerando, al margen de todas las excentricidades de la Mutua Mucha-Alta y de su empleada Coraza.

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El letrado JBP, de la MM, no debe andar por la vida manifestando que --en la depresión o en el estrés laborales-- "si no hay suicidio o no hay infarto, no hay accidente de trabajo" (Doc. 242).

Los médicos no pueden ir por la vida sin saber si la depresión es o no es una enfermedad. Y menos si se es un "jefe de servicios sanitarios": el 13/01/99, VFF, le decía a David, en presencia de otra persona, que "a ciencia cierta no se conoce si la depresión es una enfermedad o no" (DDD del 13/01/99). Pero el actor sabe que ya en 1790 --¡1790!-- a raíz de los estudios realizados por el médico francés Philippe Pinel, la especialidad de la psiquiatría comenzó a tomarse en serio; en ese momento se empezó a hacer una clasificación científica de los trastornos mentales según sus características. Pero... es que ahora, estamos ¡en el año 2000! La existencia de médicos pertenecientes a escuelas del siglo XVIII, como el doctor VFF, es impensable hoy en día. Supondría un atavismo profesional inadmisible. VFF, jefe de los servicios sanitarios de la Mutua Mucha-Alta, debería, en aras del progreso humanitario, y para esclarecer sus dudas, revisar en la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-9-MC, el capítulo 5? (Doc. 300-06) dedicado a "desórdenes mentales" (códigos del 290 al 319). Y es que en toda profesión, especialmente en aquéllas de las que depende la vida humana, los "especialistas" que se consideren personas responsables y no deseen cometer crímenes contra la humanidad, deben reciclarse y mantenerse al día. Actualmente, el CIE-9 está modificado y se ha convertido en el CIE-10, que es el código que ahora está en uso; lo sabemos, pero, para la argumentación que se ha esgrimido, la conversión señalada es irrelevante.

Dada la importancia de la formación profesional en el seno de las mutuas para sus miembros rebeldes (la rebeldía, aquí, sólo puede interpretarse como dinero versus salud), sugeriremos en este lugar que hubiese sido provechoso para todos ellos asistir a la II Jornada Técnica sobre IT, celebrada en La Coruña, donde hubiesen podido conocer a través de JA, director general de ordenación y asistencia sanitaria de la comunidad, las estadísticas actuales --y un montón de cosas más-- sobre el aumento de las bajas laborales debido a enfermedades mentales como, por ejemplo, la depresión. El 25/05/99, David tuvo el placer de contactar con JA por primera vez y, posteriormente, de intercambiar con él una multitud de documentación de carácter psicosocial. Este profesional de la administración era, a la sazón, director general de la comunidad en temas relacionados con desórdenes psíquicos. ¡Asistió Vd., D. VFF, a esta jornada informativa para reciclarse?

LA RUTINA DEBE SER SUPRIMIDA. ENCICLOPEDIA CONSULTA, 1964. (Del Doc. 971).

El ISTAS considera que "el reconocimiento médico realizado por las empresas a través de las mutuas no sirve para nada. Los análisis cuestan 11.000 millones de pesetas de fondos públicos al año que se desperdician al no ser específicos y carecer de utilidad. De nada sirven los exámenes médicos si no se actúa sobre las condiciones de trabajo. Por ejemplo, ¿para qué sirven las audiometrías si no se miden y rectifican los ruidos de las empresas? El dinero usado por las mutuas debe ser utilizado para otros fines que sean realmente eficaces". El caso que estamos relatando ocurrido entre la mercantil Goliath y la MM, relacionado con la salud mental en el trabajo, confirma en todos sus términos la declaración anterior. Todos queremos que el dinero, estúpidamente derrochado y que sirve para alimentar una pseudomedicina engañabobos, se invierta en salud y no en una estéril, fibrilante e inútil papirocracia demasiado ocupada en no hacer nada.

Un reciente informe de UGT de Cataluña refiere que "al promoverse una guerra comercial sobre la calidad del servicio" las mutuas no contribuyen a reducir el número de accidentes laborales ya que "el precio del servicio de prevención predomina sobre el servicio ofrecido". Para las mutuas "la prevención es una imposición legal que consiste en una serie de trámites burocráticos --y papeleo-- que inmuniza ante la autoridad laboral". "Es una perversión de la LPRL".

¡Qué bien lo han expresado todos ellos! ?Enhorabuena!

David espera que esta "contrapropaganda", acerca de la MM, no sirva para aumentar, entre sus filas, el número de empresarios asegurados en ella.

Dice el refranero español (CPDN) que: "No hay mal que por bien no venga". Con toda esta historia de la MM y de su especialista contratado, resulta que el 07/11/00, la Dra. Coraza y el Dr. Modero, esperando durante largo tiempo, posiblemente para testificar, en la antesala del juzgado donde David había iniciado un juicio para la impugnación de su alta laboral vs la Mutua Mucha-Alta --juicio que no llegó a celebrarse--, ambos especialistas disfrutaron de una prolongada y animada conversación, que puede conducirles en el futuro a una amistad leal y duradera, si es que estos testigos por la MM no eran ya buenos amigos con anterioridad. Y es que como reza el refrán (nuevamente CPDN): "Dios los cría y ellos se juntan". Amigos para siempre, amigos de verdad...

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La economía de David va fatal. Cada vez ingresa menos dinero y cada vez se endeuda más. Pero esto no significa el fin de David. Sadam Husein (líder y gobernante árabe), fue asimismo asfixiado económicamente por EEUU y otros países y, sin embargo, revestido de su incombustible "dignidad" y "adorado" por su pueblo, conserva hoy en día todo su esplendor. David se queda sin recursos a causa de los castigos, se queda también sin los incrementos salariales anuales, sin los suplidos que Goliath debía abonarle durante su enfermedad, sin sus cuatro pagas extraordinarias, sin la reducida prestación por IT --que la MM se encargaría después de retirarle-- y, por último, deberá conformarse, con una exigua prestación por desempleo, afrontando una nueva lucha para conseguirla, y que sólo representará el 41.6% de lo que el actor percibía en 1996 cuando esta IH aún no había comenzado. Algunos de sus compañeros, en un bellísimo gesto de solidaridad, hacen una colecta económica para él (Doc. 098) y le ofrecen otros bienes y servicios. David no posee recursos ni siquiera para iniciar la demanda por daños y perjuicios que desde hace tanto tiempo tiene prevista hacer (Doc. 804). La primera reclamación económica la pierde en el juzgado de lo social número tal (Doc. 420) y ha de recurrirla ante el TSJC (Doc. 423). A la juez estrella se le había olvidado aquello de "los usos y costumbres del lugar", adquiridos además a lo largo de 34 años de trabajo y lo del "agravio comparativo" ; ya saben ustedes: "a trabajo igual, salario igual".

No estará de más, interrumpir aquí unos momentos la narración para recordarles a los partidarios de la discriminación que, el CE conmemoró el 04/11/00 en Roma el 50 aniversario del CEDH con la adopción de un protocolo destinado a la "prohibición total" de la discriminación (El nº 12 de los que se añaden al convenio desde su proclamación hace medio siglo).

Seguimos. Todo lo que había hecho Goliath, pues, "estaba bien hecho".

En las apelaciones, no es lo mismo recurrir un derecho no reconocido, como hacía David, que dilatar premeditadamente la acción de la justicia como hacía Goliath. No es lo mismo luchar para defender un bien tutelado por la ley, que luchar para conseguir la destrucción de una persona y la violación de sus derechos constitucionales. Hay recursos y recursos. Hay luchas y luchas. Y no todo es igual. Ni mucho menos. David gana, en otro juzgado de lo social distinto del anterior, la segunda demanda económica, continuación de la primera, pero más elaborada que ésta. Esta victoria supone un grave revés para Goliath, pues la 1ª demanda de cantidad (EL1) era el único "feudo" que el gigante había conseguido hasta el momento, y ahora, esta sentencia perturbaba toda la serie económica y ponía en peligro su primer éxito. Sería JS vs JS, con grandes posibilidades para David, dadas las circunstancias que concurrían en la contradicción. En todo caso, era seguro que si la disparidad persistía en el TSJC, hecho que David ponía en serias dudas, las sentencias serían llevadas a casación para la unificación de doctrina ante el TS. Sea por la causa que fuere, Goliath seguía sin pagar a David y dilataba el tiempo hasta el extremo. Pero David no era el único perjudicado por esta táctica. Otras empresas grandes o pequeñas, palistas, transportistas, conductores, almacenistas, compañías de servicios, entidades de control y suministradores de equipos, eran acreedores de Goliath y se habían visto asimismo abocados a recurrir a los tribunales de justicia para reclamar sus derechos y conseguir así lo que era suyo: los impagos millonarios de la mercantil. Pobres. Con Goliath habían topado. En una anterior y fraudulenta suspensión de pagos, esta compañía había arruinado, y seguiría arruinando en la actualidad, a muchos pequeños empresarios hundiendo sus ilusiones en la nada económica y despeñando su trabajo en el abismo de la estafa. David recuerda, sobrecogido por su desfachatez, la alusión que sobre esta "operación" le hizo en su día Pepe Coñacón cuando le dijo personalmente: "¡Qué pena que no pueda hacerse una nueva suspensión de pagos!". Afortunadamente esa desafortunada frase, como otras muchas, había quedado también grabada.

Continuando con la resolución judicial anteriormente mencionada, Goliath recurre, pues, esta sentencia sobre la 2ª demanda económica (EL2), pero lo hace de una forma muy especial: impugna la sentencia solicitando su revisión y un nuevo fallo, porque, según él, los fundamentos jurídicos no están suficientemente explicados y desarrollados. En esta ocasión Goliath emplearía la misma técnica que su pupilo, Perro Sibuana, había utilizado tiempo atrás con David en los memorándums sobre los "Contaminantes Biológicos", donde este director, el tercero de la compañía, decía no entender nada de cuanto David le había escrito. Si no había desarrollado la comprensión escrita, ¡para qué coño (con perdón) lo había contratado la empresa? Verdaderamente la osadía de Goliath y sus técnicas dilatorias ¡no tenían límite! Era un cuento de nunca acabar y, para David, una prueba más de paciencia y de supervivencia.

Goliath deniega, por principio, todo lo que David le solicita y pide por derecho propio. Su ex-compañero APR, perteneciente al CDE, le significa al actor el 03/08/00 que la razón de este comportamiento se debe a que "las cosas están enconadas entre vosotros dos". Pero ¡no se confundan! Volvemos a repetir aquí que David sólo está luchando por la defensa de sus legítimos intereses mientras que Goliath sólo lucha para destruirlo e imponer la ilegalidad laboral. Goliath deniega a David el "certificado de empresa" que la compañía tiene la obligación de facilitarle para acceder a la prestación de desempleo. Goliath deniega a David el "recibo del finiquito" que asimismo tiene la obligación legal de presentarle una vez extinguidas las relaciones laborales (Docs. 100-31, 100-32, 100-33 y 100-35). David debe denunciar ante la IT estos desajustes legales y llevar a los tribunales todas y cada una de las peticiones rechazadas --más bien ignoradas-- para que sus derechos sean reconocidos. Y todos ustedes saben lo que eso significa. David sin dinero y sin recursos; Goliath con todo el oro del mundo. ¡Qué fácil es para Goliath, qué difícil es para David y qué fracaso para el llamado "estado de derecho" !

El INEM que en un principio había desestimado la prestación de desempleo solicitada por David (Doc. 287) basándose en la extraña y genérica afirmación de que éste no tenía derecho a la misma (después de haber trabajado y cotizado durante más de 34 a?os) pero sin especificar por qué y dejando por lo tanto indefenso a David, "accede" posteriormente a su concesión (Docs. 291, 292 y 293). David había entregado al INEM una completísima documentación que, en primera instancia, no había servido para nada. Para que le "concedieran" la prestación, que es del actor, cotizada a lo largo de los años, y no del INEM que es un mero administrador de recursos sociales y, además, un administrador pagado por David, éste tuvo que hacer las reclamaciones correspondientes, de palabra en primer lugar, y, finalmente, por escrito (Doc. 288). Para ello, David, que había arañado y agotado desde hace tiempo todos los recursos a su alcance, tiene que hacer frente a ¡un mes más de penurias sin tener ayudas de ningún tipo! David, un profesional con más de 34 años de experiencia, y de baja laboral por la defensa de los derechos de los trabajadores y de los suyos propios, se ve reducido a la nada. [Juzguen los mismos ciudadanos si, de verdad, merece la pena apoyar a los demás. David no cree que lo crean pues si lo creyesen, él, no se hubiese encontrado tan solo en el campo de batalla. De todo esto se deduce que el ciudadano deberá asumir que, en sus problemas personales, no debe ni va a ser defendido por nadie, ya que él mismo, como ciudadano, no está dispuesto a ayudar a los ciudadanos. Salvo raras excepciones. Claro. Como ocurre siempre. Por supuesto. "Callado está dicho" (CPDN). Siempre aparece algún raro e imbécil personaje, salvador del mundo y de la patria, que se sale de "las reglas" y se dedica a fastidiarse y a fastidiar a su familia para conseguir al final el abandono general. "Masoca" él] (vean el epílogo 5º).

David termina por ir a recoger, el 11/09/00, las pertenencias que todavía poseía en su puesto de trabajo, y que continuaban estando en la mercantil Goliath a la espera de un finiquito, que había solicitado y que nunca llegaba. Goliath lo había entregado a todos sus trabajadores despedidos, prejubilados, o a los que se habían ido por aburrimiento. Pero a David no se lo había presentado todavía y nunca se lo presentaría. ¿Será que a Goliath le molesta que no haya podido despedir a David y que, por el contrario, haya sido éste quien ha conseguido hacerlo con la mercantil?

 

 

"Goliath no da ninguna explicación... no aporta la documentacíón económica solicitada... su suspensión de pagos, ya levantada, está hibernada... parece más adecuado y necesario una modernización y organización del sistema productivo... la rescisión del 33% de la plantilla sería inútil... con SODERCOM, se manifiesta por parte del responsable pertinente que no existiá denegación alguna de ayudas públicas... no se justifica la reducción de la plantilla en un 33%... Goliath manifestó ofrecer soluciones no traumáticas, pero se negó tajantemente a llevarlas a efecto... por un elevado exceso de horas extraordinarias se instruyó expediente sancionador a la empresa... está en una clara situación de ilegalidad... no está acreditado que con el ERE'99, exista una viabilidad... no están agotadas las diversas posibilidades disponibles... se informa desfavorablemente la extinción de contratos... se informa también desfavorablemente la suspensión de contratos..." (Del Doc. 800-60, relativo al informe de la Inspección de Trabajo y SS de la Comunidad).

 

CAPÍTULO VI

(EL ERE'99)

En los capítulos anteriores se ha tratado de las aventuras y desventuras del sindicalista David. Sería un error caer en la tentación de pensar que, el protagonista de esta IH, sólo se ocupó de él mismo durante su mandato sindical. De hecho su defensa personal se debió al ataque infligido por Goliath, al haber protegido David los intereses laborales de sus compañeros de trabajo. De todos los temas relacionados con los convenios colectivos, negociaciones, derechos sindicales, huelgas, reuniones y asambleas, incumplimientos empresariales, y relaciones laborales varias, --en los que el actor "participó muy activamente"--, dan buena cuenta todos los documentos de las series 500, 600 y 700 (Defensa de compañeros y Acción Sindical I y II) pertenecientes al fondo documental del autor de la IH.

Como ejemplo ilustrativo, y debido a las numerosas circunstancias e instituciones que en él concurrieron, referiremos el caso relativo al ERE'99, y, de qué forma este despido colectivo acabó con un desfalco al erario --supuesto desfalco, claro-- por valor de 107 millones de pesetas ("Ayuda extraordinaria concedida" ).

ERE'99 significa "Expediente de Regulación de Empleo lanzado por la mercantil Goliath en el año 1999". Como quien prepara chocolate con churros en una cafetería cualquiera, Goliath organizaba con inusitada frecuencia ERES, --expedientes de regulación de empleo--, desde el año 1986 (Doc. 603) con el fin de amedrentar a sus trabajadores en las negociaciones colectivas y conseguir así convenios vacíos de contenido. Excepto en una ínica ocasión, en la que el despido colectivo duró muy poco tiempo, las autoridades locales, que conocían bien a la mercantil, nunca le aprobaron un ERE, porque, además de ser fraudulentos, estaban pásimamente elaborados y, como casi todo en la mercantil, no tenían ni pies ni cabeza. Goliath siempre había sido un chapucero en organización y, todos sus escritos, expedientes, pseudoplanes de viabilidad y, en suma, todo lo que de él procedía, así lo atestiguaba siempre. Nunca hubiera triunfado en sus siniestros planes si la Administración no hubiese llegado a ser aún más chapucera que él. Goliath engañaba a los organismos laborales en los temas económicos relacionados con los ejercicios de la compañía. Quería hacerles creer que sus actividades industriales se desarrollaban en el seno de una insuperable penuria de recursos que sólo existía en la estrategia virtual de la empresa y de sus gestores. Pero el insaciable Goliath, como siempre, quería más. Deseaba asimismo insinuarles que, si no recibía ayuda oficial, la empleadora se hundiría irremediablemente y, con ella, su cada vez más exigua plantilla de trabajo. Para las autoridades laborales esta técnica de la ingeniería financiera era una trampa saducea. Goliath conocía el modo "muy profesional" de poner a la Administración "entre la espada y la pared".

Una exhaustiva información adicional, relativa a la 1ª fase de este ERE'99, puede examinarse en uno de los informes que el autor manejaba aquellos aciagos días. El espléndido y elaborado trabajo, preparado por David como guía para la abogada madrileña, encargada de defender a los trabajadores ante el ERE'99, constaba de 49 hojas y de 199 documentos de muy diversa procedencia, valía y extensión. Su compañero FJMQ gozó inmensamente con su lectura. Sin embargo para Doña Casta fue como "una perla arrojada a los cerdos" (Doc. 780-mod. ).

Pero continuamos insistiendo y repetimos que Goliath, nunca pudo engañar a las autoridades provinciales, durante los trece años que lo estuvo intentando, hasta que... ¡qué idea! acudiría a otras instituciones alejadas de la provincia, donde la industrializació de esta región les importase un bledo; trataría el tema con autoridades que no fuesen de aquí y si, además, como se argumentó en la Asamblea Regional (Doc. 800-47), eran próximas a los "señoritos" del sur del país, allí por donde nacen y ven la luz los caldos y brandies de Pepe Coñacón, ¡tanto mejor! El abogado de Goliath, MC, no era en esta ocasión "el de los juicios de David" sino otro que se explicaba con un gracioso acento andaluz, mientras mostraba un inexpresivo desdén hacia la DGT local. MC hablaba como un cortador de bacalao que no necesita de provincianos. Su juventud había transcurrido escalando puestos entre los altos cargos del Instituto Nacional de Industria, o así. Verdaderamente, no parecían existir obstáculos para él. Su prepotencia, contrastaba con la impotencia de los sindicalistas y creaba, en la sede de la dirección general, ajena a "sus intereses", una situación más propia de una cutre "soap opera" americana que de una negociación colectiva. Observar como se doblegaban la autoridad y la dignidad laborales y provinciales ante un poder económico y centrista, revolvía las entretelas, sangraba los higadillos y turgía las cuestiones ocultas, en una escena que, ni un Nobel de literatura sería capaz de describir. Servilismo y claudicación coqueteaban en una absurda y trágica danza festiva para Goliath. ¡Era inefable! Aprendan los ciudadanos: así es como se pierden las batallas en nuestro país. Llegados a este momento, y antes de seguir adelante, será mejor guardar 15 minutos de silencio, o de descanso...

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La confabulación y contubernio entretejidos en su momento, constituyeron en realidad una "trama andaluza-caribeña" complicada, retorcida y secreta. Sobre la misma y al igual que en un rompecabezas David presenta a sus lectores las piezas del "puzzle". Lugar: Madrid, capital del reino; el ERE'99 es tramitado con normalidad desde un principio por el responsable XX, hasta que "se lo quitan de las manos" por orden superior y sin que medien explicaciones de ninguna clase. MP/JCA esperan la resolución de SC que no acaba de llegar. AS le debe favores a P€, pero SC le debe favores a AS. Por otro lado MC que, como AS, anda "como Pedro por su casa" no deja de utilizar su jurásica autoridad y las indudables influencias de las viejas glorias sobre SC que se encuentra ante un sometimiento estéreo... ¿Qué puede hacer SC?

Pero sigamos.

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De esta forma, Goliath, obtuvo finalmente lo que quiso, sin que David ni nadie, pudiesen hacer nada para evitarlo. Y, como verán a continuación, sus compañeros y él ¡lucharon hasta el fin! ésta es la subhistoria:

Los directores generales de la compañía, Pepe Coñacón y Pusilín €urogedo, incapaces de sacar adelante a la mercantil Goliath (ya años atrás, AMO, un oficial de planta les había dicho que no sabían manejarla), deciden venderla a CESA. Para ello inician una operación de maquillaje que mejorase el aspecto exterior de las plantas de trabajo. Los chapistas y mercaderes de automóviles usados conocen bien esta práctica tan antigua como habitual. Los generales de Goliath se reciclaban: habían pasado de ser mercaderes de semillas y sus productos, a ser mercaderes de ferralla blanqueada y de instalaciones que, de color estaban bien, pero que no funcionaban. Se trataba de aquéllas que habían inventado, "proyectado" y ejecutado, el "minusválido", conjuntamente con Basurilla Medállez y Pepe Coñacón, y que eran inservibles para una operativa ordinaria y racional.

No solamente estaba vieja la maquinaria. También los trabajadores estaban en el trastero de la chatarra. Habían envejecido con el paso de los años, pero no habían envejecido en roble como los buenos vinos, no. Goliath los había dejado sonados, pirados. Habían sobrevivido en un entorno estresante y enloquecedor. FPR que, posteriormente, sería uno de los despedidos, decía con frecuencia que aquello no era una fábrica sino un psiquiátrico. Quizá lo despidieron por eso, por ser el mensajero de la verdad. David teme que los pocos compañeros que aún permanecen en la mercantil ya no puedan ser mensajeros de nada. Las plantas habían aumentado en número; ahora eran cinco, y, por el contrario, la plantilla, en vez de incrementarse, se había quedado reducida a la mitad. La falta de personal era evidente. Sin embargo, en la "negociación comercial con CESA", el número de trabajadores continuaba siendo excesivo y debía reducirse aún más. Diversos baremos fueron barajados: a mayor plantilla, Goliath debería vender la mercantil a menor precio. Finalmente, según los "mejores y más apropiados" cálculos de Goliath y de CESA, deberían eliminarse a toda costa 28 puestos de trabajo. Mientras Goliath quería hacer creer a las autoridades y a los trabajadores que estos cálculos se debían a criterios técnicos, económicos y operativos, en la cruda realidad el número 28 era una llana y simple figura de transacción comercial.

Goliath había silenciado esta operación y tampoco deseaba deshacerse de los 28 trabajadores dándoles la indemnización legal. Es verdaderamente increíble la locomanía que ha infectado a los empresarios de hoy sobre el abaratamiento del despido. Cualquiera que lea la prensa pensaría que es la panacea para corregir todos los problemas económicos del estado. Faltos de imaginación y cegados por el brillo de la peseta --o del €uro--, ponen el tema sobre la mesa en cuanto comienzan cualquier negociación: en el momento de entrar en la sala de reuniones en vez de decir "buenos días" entonan el "aique", aique abaratar el despido.

Así pues, Goliath no deseaba dar a cada trabajador tres años y medio de salario. Dicho así parece mucho dinero, pero debe considerarse que cuando uno se ha dedicado toda una vida a la misma compañía, y ésta quiere deshacerse de su empleado cuando es viejo, por "motivos económicos", debe atender igualmente a los motivos económicos de su empleado. El temor empresarial entonado en el "aique", queda sin fundamento cuando a través de las ETT contrata a un trabajador y lo despide 4 horas después, ya que su único problema consistirá en calcular si debe darle, como indemnización, 75 ptas. ó 75,06 ptas., de no ser que los 6 céntimos de peseta, sean también sangrantes para el [diabólico] capitalista, lo cual no sería de extrañar. Jamás podrá valorarse el daño que han hecho a la juventud y a la sociedad española, no sólo los empresarios, sino también el gobierno que ha permitido esta "conducta temporal" y, por supuesto, aquéllos que han hecho posible la formación de dicho gobierno. David espera que los que tienen la obligación de defender a los trabajadores no hayan sido sobornados por ningún tipo de poder, abandonando y traicionando a quienes tienen el sagrado derecho y deber de proteger.

La solución "técnica" para no darle al trabajador el "precio justo" era, por otro lado, extremadamente sencilla. Ellos eran los profesionales del fraude. Goliath diría que la empresa estaba en crisis; diría que la Administración no había querido ayudarle y que, consecuentemente, no tenían otro remedio que solicitar la apertura de un nuevo ERE, el ERE'99, para... y ahora escuchen con atención esta frase: "salvar la compañía y el resto de los puestos de trabajo". ¿No les entran ganas de llorar de emoción? Goliath, en esta ocasión, no presentaría el ERE en la provincia; esta vez lo haría en la capital del reino.

Y el gigante con mucho empeño y renovada ilusión se puso al trabajo.

El 23/09/99 (Doc. 715), 23 días después de que el TSJC fallara en sentencia no firme a favor de David y de sus propósitos de despedir a la mercantil Goliath por causas imputables a ésta, se inicia en Madrid el ERE'99. Aunque David se encontraba de baja por IT, continuaba siendo representante de los trabajadores -y continuaría así, en esta situación, hasta el 07/12/99-- y por lo tanto se hallaba directamente implicado en este nuevo problema. Como sindicalista del CDE, David emite un primer informe sobre el ERE'99 (Doc. 717 ) y comunica el hecho, para su conocimiento, al DGTC (Doc. 718). El 26/09/99, MMM --valiente compañero sindical de David en el CDE-- y David, solicitan audiencia al DGT para informarle debidamente sobre el ERE'99 (Doc. 558). Goliath en su mal obrar no había tenido siquiera la deferencia de haberlo notificado a las "despreciadas" autoridades locales. Una prueba más que confirmaba sus insidiosas intenciones. El 14/10/99, David y otros sindicalistas se reúnen, para tratar del ERE'99, con el DGTC. David no sabe cómo pudo enterarse Goliath ni cómo pudo trascender el contenido de las conversaciones a Pusilín €urogedo, pero lo cierto es que lo que David dijo en la reunión no debió gustarle al director general de la empresa puesto que, dos horas más tarde y una vez finalizada esta reunión, Goliath envió a David un telegrama para que "fuese a buscar los papeles del paro" (Doc. 729). Esta acción coactiva llevada a cabo durante las conversaciones sobre el ERE'99, debería haber bastado "per se" para anular el expediente de regulación de empleo al haberse conculcado el principio de la buena fe que se exige legalmente en el periodo de consultas. Goliath había amenazado a David, representante de los trabajadores, con el "despido" una vez iniciadas las conversaciones (Doc. 723). Es apasionante investigar las razones del por qué se vulneran repetidamente las leyes --unas leyes aprobadas por las Cortes Generales-- y se obvian con impunidad los defectos de forma como los que, reiteradamente, concurrieron en el ERE'99. David comunica como siempre a la IT las circunstancias de tan extraño "despido" (Doc. 730). No era Goliath quien debía ni podía despedir a David --y menos en el periodo legal de consultas-- ya que David había despedido previamente a Goliath. A David le cumplía exclusivamente esperar la firmeza de la extinción de las relaciones laborales con Goliath ya que éste había recurrido la sentencia en casación ante el TS. Pero hasta entonces el actor continuaba siendo, en el seno del CDE, representante de sus compañeros en general y de los técnicos y administrativos en particular. Por otro lado David no se encontraba en su puesto de trabajo durante aquellos días por estar de baja a causa de su incapacidad laboral. No era explicable pues el "despido" que Goliath pretendía ejecutar durante las negociaciones del ERE'99. Si no quería a David le bastaba tan solo con haber aceptado y asumido, con todas sus consecuencias, la sentencia del TSJC. Pero no. Goliath lo quería todo: no tener a David en las negociaciones y además haberlo despedido él personalmente. Mas esto no podía ser. Era una imposibilidad y una ilegalidad. Era "la cuadratura del círculo". La insistencia sobre este punto es debida a su importancia: las autoridades deberían haber rechazado las negociaciones teniendo en cuenta la mala fe demostrada por la mercantil Goliath. Pero, como en otras tantas ocasiones, a nadie le interesó nada. Los defectos de forma, fueron, una vez más, a la papelera de reciclaje.

Posteriormente la abogada de David trataría de ordenar este "conflicto de despidos recíprocos" ante la UMAC (Doc. 100-24).

Así pues, y como ya hemos relatado, este nuevo ERE'99 estaba lleno de vicios de procedimiento (Docs. 724, 725, 743, 747, 760, 772, 774, 788, 793, 800-08, 800-12, 800-22, 800-23, 800-25 y 800-30) que por sí mismos deberían haber bastado para invalidar y anular la tramitación del expediente, al violarse y pisotearse constantemente el principio de buena fe que debe informar y asistir estos procesos de despido colectivo (Art. 51.4 ET). Sí; no se engañen los lectores: regulación de empleo significa despido colectivo, pero eufemísticamente se usa el primer término en lugar del segundo porque es más bonito, está más enmascarado y no parece tan traumático.

La empresa siguiendo las habituales fraudepautas de ERES anteriores proporciona una documentación escasa, parcial, errónea o nula (Docs. 716, 728, 734, 735 y 757).

El CDE deberá solicitar una y otra vez la información necesaria para realizar con eficacia su trabajo (Doc. 726) y, como siempre, se verá obligado a recurrir a sus propios medios y posibilidades para hacer acopio de toda la documentación disponible que, como siempre, servirá para demostrar una vez más que los apuntes presentados por Goliath no se ajustan a la verdad y que ocultan con ingenio y oprobio la realidad de su verdadero poderío económico (Docs. 727, 736, 740, 740 A/J y 756).

TRABAJADORES DE GOLIATH, S.A. EN HUELGA. 29-12-99. (De los archivos periodísticos del autor).

Ante la cerrazón de la empresa a conducir racionalmente el expediente de regulación de empleo de 1999, el CDE establece un calendario de huelgas (Docs. 733, 738, 746, 749 y 753) para presionar a la compa?a, e informar del problema a la opini?n p?blica, a las autoridades ñía a otros estamentos públicos o privados (Docs. 739, 748, 752, 762, 777, 786, 787, 800-17, 800-18 y 800-28). Sindicalistas y sindicatos elaboran los preceptivos contrainformes (Docs. 754, 755, 761, 769, 773, 775 y 783) y el gobierno regional termina implicándose en el conflicto, celebrándose diversas reuniones a cinco bandas (Docs. 758, 764, 766, 767 y 770). Pero todo es inútil. El 03/12/99, en un fax enviado desde la DGTM (Doc. 778), MP, el primer ministro de trabajo, aprueba el ERE'99.

Habían pasado poco más de dos meses y Goliath había conseguido sus objetivos. La redacción de la resolución del ministerio es tan rápida, tan poco meditada y tan deficiente, que deberá ser complementada, ampliada, aclarada, corregida y modificada posteriormente, en más de una ocasión, dada la confusión creada por la misma, no sólo en el ámbito de la mercantil, sino en el de todos los trabajadores afectados (Docs. 782, 789, 791, 794, 795, 796, 800-07, 800-10, 800-11 y 800-31). Pero el "yavalismo" impera. Dentro de este turbio contexto, la empresa emprende inmediatamente sus ejecuciones reivindicativas aprovechando con extremada y alocada rapidez este "confuso derecho de pernada" que le permite destruir irracional, desordenada e ilegalmente los puestos de trabajo (Docs. 790, 792, 797, 798, 800, 800-01, 800-02, 800-03, 800-05, 800-06, 800-13, 800-14, 800-15, 800-20, 800-24, 800-32, 800-34 y 800-37).

A trabajadores, CDE y sindicatos, no les queda de momento otra salida que la de interponer un recurso de alzada ante el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (Docs. 800-26, 800-27, 800-29 y 800-36).

David que en el terreno personal se hallaba al margen del conflicto debido a las resoluciones del TSJC y de la UMAC, se ve involucrado en el mismo a causa de los estúpidos argumentos y las malas artes de Goliath (Docs. 799, 800-38 y 800-39).

El 20/03/00 el segundo ministro de trabajo, JCA, dicta una resolución desestimando el recurso de alzada que había sido presentado por los sindicatos y trabajadores (Doc. 800-40). Pero la resolución del MTAS es necia; la necedad no radica en "haber dado la razón a los suyos", lo cual es hasta cierto punto comprensible aunque no justificable, sino en haber adoptado los siguientes pasos administrativos:

a): no admitir a trámite "por haber sido entregado fuera de plazo" el recurso de David, cuando éste lo había registrado en plazo y en la misma fecha que otros recurrentes.

b): haberse inventado el MTAS un inexistente domicilio de David en Madrid y haber obviado el que éste le había señalado en la reclamación previa a la vía contencioso-administrativa.

c): no enviar a David la diligencia del ministerio, por lo que aquél no podía conocer ni la resolución a su demanda ni el plazo señalado para interponer el recurso correspondiente.

d): remitir negligentemente la información de la resolución a la que David tenía derecho a casa de Goliath, su adversario, para que éste pudiese reírse a placer con el "estrepitoso fracaso" de su enemigo.

Como hemos dicho, David no podía reclamar ni recurrir nada al no haber recibido la diligencia administrativa. En derecho a esta circunstancia se le llama indefensión. Incomprensiblemente y debido sin duda a una actitud de soberbia satisfacción más que a un error estratégico, Goliath envía cuando quiere, como quiere y motu proprio, --por supuesto--, la resolución ministerial a David, con lo que éste pudo así enterarse del contenido de la misma. Pero no se había hecho a través del ministerio. Hemos hablado de la necia resolución del MTAS y quizás ésta pueda parecer una expresión un tanto fuerte, aún después de haberse leído lo anterior, pero... de no ser así, la citada providencia tendría un calificativo todavía más grave: constituiría un acto de prevaricación o "resolución injusta por parte de nuestros gobernantes". A pesar de todo, el tándem MP-JCA no se libraría de la sombra de la prevaricación y de la malversación de caudales públicos en el caso del ERE'99.

¿Quién pagará ahora las costas que para David ha supuesto recurrir esta actuación administrativa tan zafia como innecesaria? [Véase 2? NB al final].

A principios de diciembre del 1999, MP, había clausurado una jornada sobre "prejubilaciones" (Doc. 781) donde recordaba que desde el verano no había autorizado ningún ERE que incluyera planes de prejubilaciones discriminatorios en razón de la edad de los afectados o que pudiesen suponer una utilización perversa por parte de algunos empresarios. La referencia se hacía especialmente a las empresas que no se encontraban en situación de crisis. La razón de Goliath no era otra que venderse a CESA en las mejores condiciones posibles, y esto, llevado en secreto, quería conseguirlo a costa del erario público. Es evidente que el ingenioso "procedimiento" era más económico para Goliath, pero más oneroso para todos los ciudadanos.

Y he aquí que unos meses después, a pesar de tantos informes sindicales y oficiales en contra --entre ellos el de la propia DGTC (Doc. 800-44) y, además, los de las inspecciones de trabajo involucradas (Doc. 800-60)-- el ministro concede a la mercantil Goliath, empresa multimillonaria y compañía multifraude, un privilegio que le permitiría deshacerse del personal pactado y que sangraría, en beneficio de esta compañía, nuestra economía y nuestra seguridad social. A la presunta prevaricación manifestada con la aprobación del expediente se añadiría, por lo tanto, la presunta malversación de caudales públicos. Los fondos para estas prejubilaciones, y con el beneplácito de UGT, saldrían de unas exiguas "indemnizaciones" de Goliath y de las aportaciones del INEM. De esta "supuesta" prevaricación, David advertiría al delegado del gobierno, para que éste, a su vez, informase a los ministros afectados.

El 31/03/00, los trabajadores inician el correspondiente recurso contencioso-administrativo ante la sala del mismo nombre del TSJM aún a sabiendas de que ya nunca más se podrá reconstruir lo destruido (Docs. 800-51 y 800-52). Este tipo de técnicas que se aprovecha de la lentitud de la justicia en el conocimiento previo de que cuando ésta falle en su contra ya se habrán conseguido objetivos destructores irreversibles, debería estar tipificado como "alto delito", por su insidia, premeditación y fácil acceso. JSA, un gran amigo de David, refirió a éste que, años atrás, el benemérito cuerpo de correos había sido destruido de este modo, y que perdió definitivamente su prestigio y eficiencia cuando los mandos fueron relevados -o lo que es peor, relegados a una mesa vacía-- de sus puestos de trabajo con manifiesto desprecio hacia los procedimientos y méritos profesionales señalados por la ley. Cuando los tribunales dieron la razón a los jefes que habían sufrido indignidad y menoscabo de sus funciones, "el cambio" --nunca mejor dicho "el cambio a peor"-- ya había sido realizado en beneficio del gobierno de entonces. El mismo proceso destructivo se utilizó, para minar la moral y costumbres del país, con la pública enseñanza privada --de ideario-- en beneficio de la pública enseñanza pública - de ética--. En el caso de la mercantil Goliath, la progresiva desaparición de la plantilla y de algunos sindicalistas, restaría ya mucha fuerza a las acciones que en el futuro pudiese desarrollar el CDE. El mal estaba hecho. Cuando, dentro de dos o tres años, el TSJM emitiese su fallo, aunque la sentencia fuese firme y favoreciese a los trabajadores, ¿de qué serviría ya? Goliath se reiría y gozaría a gusto con las lagunas legales dándose, en sus tibias y gratificantes aguas, un soberbio baño de placer infinito.

Como consecuencia del "derecho de pernada" concedido, la mercantil Goliath no se preocuparía ya ni siquiera de incrementar a los empleados los salarios percibidos en 1998. ¿Para qué? ¿Qué o quién se lo iba a exigir? ¡Los trabajadores y su CDE ya no valían nada! Y él, Goliath, como siempre, se quedaría con el dinero de aquéllos. Con todo el dinero posible. 1999 y 2000 quedarían en blanco en la historia de tan singular empleadora.

¡Enhorabuena Goliath!

David, previendo el resultado negativo del recurso de alzada, ya había preparado de antemano un arsenal documental para ofrecerlo a la abogada madrileña a quien el CDE había encargado el caso. Este cúmulo informativo que su gabinete jurídico no estaba acostumbrado a procesar en tal cantidad, debió retraerla hasta tal punto que no llegó a utilizar --que David sepa-- ninguno de los documentos entregados por el autor de esta IH, prefiriendo obviarlos, infravalorarlos o ridiculizarlos, antes que poner sus codos en la mesa y trabajar sobre ellos. Investigar y profundizar en su contenido hubiese costado mucho esfuerzo, y la dedicación en tiempo habría tornado irrentable su bufete. ¡Vaya una profesional! Con pesar, David, también en esta ocasión, desmitificaría la abogacía. O al menos, cierto estilo de abogacía. David creía en una activa labor de investigación en equipo, fuera del despacho, con profusión de viajes, salidas, llamadas y entrevistas pero, en la cruda realidad, esta labor sólo se circunscribía a un pasivo y burocrático trabajo de salón donde la imaginación y la recherche quedaban sepultadas bajo la comodidad y la conveniencia económica. Así pues, David, terminó reclamando a la abogada los 5 ó 6 kilos de la documentación (Doc. 780-A) que le había proporcionado y se la entregó a su digno sucesor FJMQ.

Vicky, la incansable y eficaz defensora del protagonista, continuaría con el trámite que concernía

LAS PREJUBILACIONES: UN DESFALCO AL ERARIO. (Del Doc. 781).

exclusivamente a su cliente (Doc. 800-41) para "desfacer el entuerto" de la "resolución más estúpida" del Ministerio de Trabajo.

Los movimientos políticos para la defensa de los trabajadores contra el fraude del ERE'99 fueron escasos. A escala nacional, RP de NI preguntaría al gobierno central sobre los abusos de Goliath (Doc. 800-16) y en el ámbito local sólo se harían, por parte del PSOE-P y defendidas por MB, una interpelación al gobierno regional (Doc. 800-42) y una moción de censura (Doc. 800-47) que fracasarían por el servilismo de la mayoría asamblearia ante el gobierno de la nación y por la falta de garra y de asertivismo regionales para hacer valer los propios y legítimos derechos. Goliath daba un gran impulso al puerto, al transporte y a multitud de empresas auxiliares. La desertización industrial de la pobre y solitaria comunidad uniprovincial, continuaría...

La débâcle se había saldado con la destrucción de 28 puestos de trabajo: 9 trabajadores habían sido despedidos, 15 se habían prejubilado, 2 habían quedado inválidos, 1 se había ido por aburrimiento con una ridícula indemnización y 1 estaba representado por David que, como ya saben nuestros lectores, había conseguido el día 11/05/00, y de forma definitiva, despedir a la empresa por malos tratos e incumplimiento contractual.

Ningún prejubilable se opuso fehacientemente al plan diseñado entre la empresa, la administración y una aseguradora sindical. Y más de algún compañero se alegró de su situación porque significaba el abandono definitivo de "aquella casa de locos". ¡Y no recibieron siquiera la más mínima indemnización por "despido"!

Como especialista en ingeniería financiera (Doc. 983), Goliath utilizaba siempre en sus engaños la "técnica de las tres empresas" aunque, en la realidad, él, jugaba con bastantes más. La sencilla técnica es la siguiente: supuestas tres empresas, la A, la B y la C, todas ellas del mismo dueño, la A vende, aunque siempre de forma más o menos encubierta a la B, productos o servicios a un precio superior a los del mercado, mientras la C se los compra a la B a un precio inferior. Es la técnica contraria a la empleada por cualquier comerciante que quiera tener beneficios. Pues bien, la mercantil Goliath era la letra B. Goliath siempre tenía "pérdidas", o lo que es más real y fraudeinteligente: mostraba las cuentas de resultados que quería o que le convenía enseñar; bastaba con manejar un sencillo ordenador. Nadie le exigió nunca la presentación de un balance de resultados consolidado. Su primer director técnico le comentaba a David: "El padre de Pepe Coñacón siempre me dice que pierde dinero". Y era "verdad". El segundo director técnico se asombró cuando le advirtieron en la compañía estadounidense asociada, AESMfgCo, que la mercantil Goliath había sido "creada" para tener "pérdidas". Pero la compañía, mejor dicho, su consejo de administración, siempre ganaba dinero. Y lo ganaba a espuertas.

Pero como dijimos anteriormente, los directores generales, debido a una funesta gestión empresarial que no les proporcionaba los resultados apetecidos, deciden vender la compañía a CESA. La noticia fue que, después de haber conseguido Goliath maquillar la mercantil y mermar su plantilla, la multinacional rehusó comprarla argumentando lisa y llanamente que las instalaciones y los servicios estaban viejos, obsoletos y oxidados. Fue un duro golpe y un desbaratamiento de los planes siniestramente diseñados por la mercantil Goliath.

Goliath estaba furioso y no ocultó su ira. Cuando en una reunión del CDE con los responsables de la compañía, FJMQ, digno sucesor de David, preguntó al director comercial que qué era lo que "les había salido mal", éste no logró disimular su malestar y su respuesta fue un vistoso exabrupto. Goliath se había quedado "compuesto y sin novia".

Se había consumado un fraude --presunto, por supuesto-- de 106.722.717 pesetas gracias a todos aquéllos que habían cometido el estúpido error de negociar con Goliath (Doc. 800-49). Y se había consumado inútilmente. Inútilmente para todos. Poco tiempo después y en una conversación mantenida entre un responsable de la sección de expedientes de regulación de empleo y MMM, --uno de los compañeros de David en el CDE, como ustedes saben--, este funcionario del MTAS, pondría de manifiesto el error cometido y confesaría con amargura su disgusto al haberse sentido burlado y manejado por los poderes fácticos que intervinieron en tan corrompido y siniestro puzzle. En la aprobación del ERE'99, habían participado demasiadas personas con demasiados intereses particulares. Y todas ellas lo habían hecho sin importarles, para nada, el destino de las familias afectadas por el despido colectivo y... el dinero de los contribuyentes.

David recuerda en estos momentos --CPDN, por supuesto-- la contundente afirmación de nuestro ingenioso Manuel Alcántara que dice: "Las espectaculares caídas de los poderosos son libres, ya que son ellos los que se las han buscado, al no poder domar su avaricia". Y tampoco estaría de más que Pepe Coñacón, uno de los directores generales de la compañía, recordase de Los arrebatos de don Braulio, de Cela, la expresiva frase: "A don Pepe Coñacón --perdón, a don Braulio quiero decir-- le salían las cosas mal porque, por regla general, se le antojaban cosas imposibles".

Pero... y ahora, ¿qué?

 

 

[1ª NB.- En todo caso, con la concesión del ERE'99, la compañía no saneó su gestión económica como había tratado de demostrar a quiénes se habían querido dejar engañar tan cómoda como estúpidamente. Lo que hizo fue cerrar, de forma encubierta, --eso sí--, las cuatro quintas partes de sus instalaciones. Ese era el verdadero plan de viabilidad nunca presentado, a pesar de las exigencias legales. Para ese viaje no eran necesarias tantas alforjas. ¡Vaya un exceso de imaginación para unos empresarios emprendedores! Pero la peor parte de las malas artes de Goliath y de su desorganización la pagaba quienes no tenían culpa alguna: todos y cada uno de los contribuyentes del país. ¡Nuestros administradores --"la Administración"-- habían subvencionado el cierre de la mayor parte de una empresa, pero no su reflotamiento!

2ª NB.- En relación con el recurso de alzada resuelto el 20/03/00, y exactamente un año después, el 20/03/01 (Doc. 800-71), el MTAS reconocía los "errores" cometidos cuando rechazó el recurso que David había presentado en su día, pero en el oficio --que en esta ocasión sí envió a su domicilio-- llamaba al actor "unas veces Pedro y otras veces Juan". ¿Tan difícil es hacer bien un trabajo?. Los errores del Sr. Ministro de Trabajo terminaron costándole a David 25.535 ptas. (Doc. 800-72)]

 

 

"No hay camino para la paz. La paz es el camino" (Mahatma Ghandi). "Quien sabe resolver problemas es menos eficiente que quien sabe evitarlos" (Luís Señor).

 

FINAL

(EPÍLOGOS)

EPÍLOGO 1º: Lo increíble de esta increíble historia consiste en que David no sabe en realidad por qué cuenta esto a todos ustedes. Las declaraciones de MJVC, la doctora en psicología del Dr. Modero, y las afirmaciones del letrado del INEM LGC, que David no tiene por qué cuestionar, por aquello de la presunción de inocencia y todas esas cosas, refieren que: "lo que le pasa a David es normal y le pasa a todo el mundo". Así que... como ustedes han vivido lo relatado en esta IH o lo están viviendo en la actualidad, incluidos por supuesto MJVC, la doctora en psicología del Dr. Modero y el letrado del INEM, LGC, es absurdo, e incluso condenable, recordarles una vez más a todos ustedes estos sufrimientos, por lo que David les pide mil disculpas y perdones.

En el caso de que dichas declaraciones "no se hubiesen ajustado a la verdad", como suele decirse para ofender, pero menos, David deberá considerarlas como una grave ofensa personal, y también como un desprecio a los esfuerzos sindicales desarrollados por el actor y a los padecimientos sufridos por éste. De hecho, no deja de ser extraño que, estos comentarios de MJVC y de LGC, no se correspondan con los resultados de la reciente Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo llevada a cabo por el MTAS, donde se descubre que el 90% de los españoles está satisfecho con sus condiciones de trabajo. Hablando en plata: o mienten unos o mienten otros.

EPÍLOGO 2º: Existe una Increíble Historia, extra, no escrita, pero que está impresa en la mente de David. David, siguiendo muchos y muy buenos consejos médicos, familiares, del inspector de trabajo, de su abogada y de otras diversas personas e instituciones, que no pueden obviarse en absoluto, no desclasificó ni tramitó los 18 fraudes de Goliath (vean el enunciado de los mismos --sólo el enunciado-- en el listado de documentos al final del libro), ni denunció a la juez estrella por prevaricación y omisión del deber de perseguir delitos, ni a la doctora Coraza por revelación de secreto profesional, ni a estos ministros por prevaricación y malversación del erario, ni al otro por delitos contra la salud pública (Doc. 800-33 )...

Son muchas las cosas que David ha dejado de hacer por motivos de salud personal. Pueden todos ellos dormir tranquila y profundamente, como David no puede. A pesar de lo anterior nadie debe dudar que también David, como cualquier otra persona, continúa conservando uno de los principales derechos asertivos que la psicología estudia: el derecho a cambiar de opinión. Así que duerman todos, pero duerman con un ojo abierto.

EPÍLOGO 3º: Ningún empresario que lea este relato debe sentirse reflejado, molesto o incriminado, siempre que no se identifique con las actuaciones de Pepe Coñacón o de Pusilín €urogedo, directores generales y gerentes de la mercantil Goliath. Como siempre, existen buenos y malos empresarios. Hay empresarios profesionales y "empresarios" mercaderes. Sin entrar en temas técnicos o económicos, David, tuvo el honor de conocer a una empresaria aragonesa que se preocupaba de que a sus empleados no les faltasen sus infusiones preferidas para la "hora del café". Incluso ella misma las preparaba. Por el contrario, la autora de Pepe Coñacón, presidenta de varios consejos de administración y entre ellos el de "Viass", en la única visita completa que hizo a la fábrica en 34 años, encontró sólo un defecto: en el laboratorio había una maquinita de café y una caja de galletas marca Reglero. Tuvo que eliminarse el café... y las galletas. Deseamos que los dueños de Reglero no copien el estilo y no se molesten si algún día aparece en su laboratorio o en sus oficinas una botella de brandy marca "Viass" para preparar un carajillo.

David quisiera significar a los empresarios, sin entrar en detalles del por qué --¡qué lo descubran ellos!--, que "la hora del café", siempre que no dure más de 5 ó 10 minutos, es uno de los momentos más rentables para ellos, y de los más agradables para los trabajadores. Lo que no puede hacerse es abandonar el trabajo, marcharse a una cafetería de los alrededores, aprovechar el tiempo para resolver asuntos propios y volver al "curro" después de una hora. O más. Que lo hay. Y que no era el caso de la empleadora Goliath, S.A.

La defensa que David hace de los trabajadores a lo largo de toda la obra, no puede ni debe interpretarse como una defensa a ultranza de los mismos. Hay de todo, "como en botica". El 07/09/00, Emma, una conocida de David, le dijo que los trabajadores eran también responsables de muchos problemas laborales. Por supuesto. David, que antes de ser representante de los trabajadores había sido jefe de departamento durante 32 años --y continuaba "siéndolo" en la actualidad--, lo sabía bien. Todavía recuerda, entre otras muchas cosas, que en la mercantil Goliath había dos trabajadores, uno alto y otro bajito, que se pasaban la mayor parte del tiempo, sin hacer nada, vigilando la llegada de algún jefe, para hacer como que hacían algo, al verlo venir. Pero no olvida una frase que JMGL, primer director técnico de la compañía, le repetía con frecuencia: "¡Qué buen vasallo hubiese sido, de haber tenido gran señor!". Y es que el que más sabe o el que más puede es también quien tiene la responsabilidad mayor. En última instancia, el dueño de una empresa es el que diseña la configuración de la misma, promulga los principios que la asisten y determina el desarrollo de las futuras actividades e iniciativas. La compañía terminará siendo siempre lo que él quiera o lo que él permita que sea. Nunca deberá admitirse que, en la escala jerárquica, se deriven a los niveles inferiores todas las responsabilidades y todos los problemas que se planteen.

Lo anteriormente dicho, en ningúnn modo puede interpretarse como una liberación absoluta de responsabilidades en los trabajadores de inferior nivel, ya que existen acciones laborales que escapan a cualquier tipo de prevención o de control empresariales. Desgraciadamente, y con no poca frecuencia, lo que ocurre es que el empresario, a veces, no profesionaliza la gestión de recursos humanos, no utiliza personal experto y se mueve atraído y guiado tan solo por parámetros economicistas, siéndole más fácil después --y también más estúpido-- echar la culpa a los trabajadores de todos los avatares sufridos. Para los gestores de la mercantil Goliath, todos valían o debían valer para todo. Como anécdota, según Pusilín €urogedo, cualquiera podía guiar un avión: se quitaba al piloto, se ponía en su lugar a un pasajero y el avión continuaba su marcha igualmente. ¡Buena técnica de acción empresarial! En fin, ellos se lo perdieron. Y, desgraciadamente, con ellos, también sus trabajadores.

EPÍLOGO 4º: Es de ley participar a los lectores que, cualquier cosa que David ha tratado de conseguir, y a veces ha conseguido, ha significado un supremo esfuerzo para él. Nada se le ha dado gratuitamente y, en no pocas ocasiones, este esfuerzo ha contribuido a deteriorar notablemente su salud. Hacer valer los derechos de sus compañeros de trabajo, la revocación de las sanciones disciplinarias, el cambio de contingencias en las IT, la corrección de cotizaciones a la SS, la impugnación de un alta médica injusta, la prestación de desempleo, el finiquito, el cobro de haberes y un largo etcétera, ha supuesto para David atravesar un camino sembrado de dificultades y lleno de espinas. No puede compararse andar por la vida con los frenos apretados por los depredadores del actor, a circular por ella libremente y sin ningún obstáculo. Goliath le negaba a David cualquier derecho fundamental consagrado en la CE; un derecho tan ínfimo y básico como el de acceso a la información y a la aclaración de las propias dudas o el de recibir la explicación sobre algún dato de su nómina, le estaba vedado. Después de formular inútilmente las solicitudes previas, primero de palabra y después por escrito, David se veía finalmente obligado a acudir a la IT para hacer la denuncia correspondiente. Ridículo, ¿verdad? Pero... ¿por qué la Administración permitía a Goliath actuar siempre así éstas y no otras han sido, y son, las causas por las que David se ha visto obligado, a su pesar, a abrir un sinfín de causas judiciales. Cometerá un error todo aquél que crea que David es un hombre picajoso o vengativo. David, tal y como los libros de psicología le han enseñado sobre el comportamiento asertivo, respetará siempre los derechos de los demás, pero hará valer sus propios derechos, que son también los derechos de sus compañeros.

EPÍLOGO 5º: Sabemos que hay buenos y malos y sabemos también que hay todo tipo de comportamientos intermedios. Sin embargo, la persona humana en sana razón y recto juicio, no puede optar por el gris, como color básico, fundamento y objetivo final de su vida, aunque con frecuencia se vea inmersa en la mediocridad. Llamaremos buenos a los que, aún teniendo comportamientos intermedios, sostienen una constante y dura lucha por mantenerse en el bien y buscan el perfeccionamiento y la reconstrucción personales. El bueno persigue exclusivamente la felicidad de los demás, en la misma medida que la desearía para él. Por el contrario, el egoísmo, la soberbia y la mentira, son los grandes enemigos del bien y configuran el mal y el comportamiento de los malvados.

Es posible que estos razonamientos sean profundamente analizados y altamente criticados por los lectores. Desgraciadamente no se suelen analizar los discursos para perfeccionar las propias pautas de conducta sino para buscar el fallo en el adversario. Siempre que no se ama a los demás sucede lo mismo. El que ama tolera más. El autor de la IH sabe de antemano que estos párrafos pondrán sobre el tapete un tema "tabú" del que nadie quiere oir hablar y del que no pocos temen expresar su opinión. David considera la autojustificación de las actitudes y errores personales como un producto del subconsciente humano y una tendencia innata del mismo aunque rectificable. Infravalorar lo positivo en los demás es asegurar la bondad de nuestro particular modo de pensar y de obrar. Otra evasión de la realidad se resume en la frase: "Todo el mundo es bueno". Es una expresión rutinaria pero no afortunada. Es una creación virtual que nos aleja de todo compromiso social. Y David lo sabe. Y desea hablar y opinar sobre este tópico basándose en el derecho que le asiste, y que asiste a cada hombre, de expresar sus propias opiniones. Pero no lo hace intempestiva o inoportunamente, sino que lo relaciona con la experiencia sindical narrada en esta obra. Todos aquellos que hacen daño a los demás, de la misma forma que han hecho daño a David, saben a la perfección que "los buenos" no tomarán represalias por su maldad y que no van a devolverles mal por mal. Esto es jugar con ventaja: es la "sabiduría" y la argucia de los "malos" derivadas de un comportamiento frío, cobarde y calculador.

Era el juego de nuestra mercantil. Goliath se posicionó en esta situación de "privilegio" --triste situación y triste privilegio-- frente a David cuando decidió obrar con él de esta forma. De un modo semejante actúan los llamados terroristas, por lo que la conducta de Goliath no está muy alejada de la utilización del terror como arma estratégica y fruto de la cobardía más impune. De hecho, el miedo, que precede al terror, es el sentimiento humano que estos empresarios manejan, para conseguir de sus trabajadores, de manera más o menos encubierta, los objetivos que persiguen. ¡Qué suerte --triste suerte, también-- tienen los malos de que haya buenos! Y es que de otro modo... ¿cómo podrían los malos sobrevivir al mal? Su supervivencia sólo es posible en el seno del bien.

Perdón por esta monserga que no ha pretendido ser moralista en absoluto.

En beneficio del lector, si éste no lo ha hecho ya, David le aconseja la lectura de A. Ellis, psicoterapeuta americano, que impulsó la terapia racional-emotiva --la RET--, (vean L. Auger, y otros autores paralelos, en la bibliografía que se encuentra en los apéndices) donde se exponen once ideas irracionales que ayudarán a comprender los errores humanos y cómo en el fondo están, todos ellos, informados por la soberbia.

EPÍLOGO 6º: Cuando David inició sus andanzas por el sindicalismo, BGC, afiliado a CCOO y compañero del actor, le dijo un día a éste: "Mi mujer y yo nos preguntamos ¿cómo es posible que una persona tan mayor como usted se haya metido en esto? Esta lucha es para gente joven". En otra ocasión, otro compañero, CMP, de USO, le comentó: "Antes parecías del Opus Dei y ahora te has pasado al Che Guevara; eres, de los compañeros, el mejor amigo". Maite, una asesora de UGT sorprendió a David con esta afirmación: "Eres igual que una mosca cojonera".

Cualquier frase de éstas tiene su acierto o su desatino, su verdad o su falacia, pero, de lo que no cabe duda es que los lectores, después de haber ojeado las páginas anteriores, habrán podido elaborar y establecer su propio criterio acerca de este controvertido protagonista, tan detestado por algunos como querido por otros.

EPÍLOGO 7º: Es bueno poseer cultura y saber cosas. "Saber es poder", le decía un día FAH a David. Los trabajadores han de tener esto muy en cuenta, ya que el conocimiento hace al hombre menos manipulable para aquéllos que desean utilizarlo en su propio beneficio. La verdad y lo bueno son siempre aprovechables, vengan de donde vengan, aunque vengan de personas con las que no compartamos ideas o conceptos. En este sentido, David, desea presentarles las joyas sociales, nunca bien ponderadas, ignoradas u olvidadas, del sindicalismo y del empresariado: los escritos sociales de la "Rerum Novarum", de la "Laborem Exercens" y de la "Centesimus Annus", de León XIII la primera y de Juan Pablo II las dos últimas (vean la bibliografía). Es sorprendente el análisis y la defensa que, en estas tres obras, se hace del mundo del trabajo desde ¡hace más de 100 años!, y el desconocimiento que de ellas se tiene entre los trabajadores y entre los empresarios. Tanto su olvidada existencia, como su evidente desaprovechamiento, hacen dudar al autor de esta IH, de la verdadera voluntad de unos y de otros para resolver los asuntos sociales que a todos nos incumben y a tantos nos afectan hoy en día.

EPÍLOGO ÚLTIMO: En la actualidad, David continúa en tratamiento y se halla incapacitado para el trabajo a causa de los accidentes laborales sufridos en la mercantil Goliath y provocados por ésta. Por otro lado, el protagonista todavía se encuentra sumido en interminables procesos judiciales. En la práctica, y para la tranquilidad de sus lectores, todos los juicios de lo social que hasta ahora ha abierto le han sido favorables a pesar de la propaganda de Perro Sibuana que se obstina en afirmar lo contrario, el pobre. David asemeja este tercer y último director a aquellos antiguos discos de 78 r.p.m. de "La voz de su amo". La verdad es que ambos nombres son sinónimos. E incluso son productos que se rayan de igual modo ya que el Sr. Sibuana utiliza a veces la denominada "técnica del disco rayado" para reafirmar sus oraciones. Con la reiteración de sus frases es capaz de rellenar una gran extensión de espacios vacóos. Es la boba estrategia de los que no tienen nada que decir. En su favor debemos reconocer que la fidelidad hacia sus dueños es encomiable.

Desgraciadamente para David, tomando como base el PED que hasta el presente está ejecutado sólo en un 46%, existen aún varios asuntos sanitarios y legales pendientes de resolver.

Este es un buen momento y lugar para agradecer a SD, del Servicio de Higiene de los Alimentos de la Dirección General de Sanidad y Consumo de la Comunidad, el interés y valentía mostrados por ella al considerar con eficacia la denuncia notificada por David en el Doc. 555, al presentarse en las instalaciones de Goliath, S.A. y paralizar sine die --hasta su corrección-- las actividades insalubres que ella misma pudo comprobar y confirmar. Cuando acaecieron estos hechos, David ya no trabajaba en la citada mercantil por lo que no pudo vivir esa importante inspección. No tardó el actor en tener conocimiento de sus diligencias y felicitó personalmente a la funcionaria: "S., es Vd. una mujer de pelo en pecho, con perdón; ha hecho lo que tantos otros administradores públicos y políticos no se han atrevido a realizar. De la DGGC, por ejemplo, donde nadie quiso saber nada de las contaminaciones patógenas de Goliath, guardamos todos un pésimo recuerdo". "Sólo he cumplido con mi trabajo; tenía que hacerlo", le contestó a David con sencillez y aplomo. En nombre de los ciudadanos y contribuyentes, ¡gracias S.!

El 10/08/00, David recibió un "contrahalago": Paco, antiguo trabajador de una conocida compañía internacional de control, le dijo estas palabras: "Has trabajado con mucho empeño para tu empresa, y has jodido a los demás; ahora ya ves el pago". Pero no todas las opiniones sobre David coincidían; el día 12/10/00, fiesta de la Hispanidad, FJMQ, compañero, subordinado y digno sucesor sindical de David le comentó: "Has sido un buen jefe; de lo mejor que ha tenido la empresa; por tus conocimientos, tu preocupación por todo, tu minuciosa forma de trabajar y tu estilo personal, deberías haber sido tú, el director técnico de la fábrica". Y dándole una palmada en el hombro, finalizó: "Sigue así. No cambies".

Goliath, compuesto y sin novia, aún continúa tramando cómo engañar a la administración y a SODERCOM, solicitando ayudas oficiales que sólo servirán para financiar sus fraudes y prolongar su agonía. Amenazará --como ya lo ha hecho-- con cerrar la empresa de no conseguirlo. Y quizás, todavía lo logre. Mientras tanto, la mercantil sigue trabajando a un ritmo reducido, con cuatro plantas paradas y utilizando tan sólo una sección de la planta restante. La mayor parte de su mermado personal está en "el paro" y de vez en cuando Goliath "saca" del mismo a 4 ó 5 de sus trabajadores durante unos pocos días y enseguida los devuelve al INEM. Poco a poco se le está acabando a la mercantil el "beneficio" del ERE'99, que no puede durar más de seis meses para cada trabajador. Si excluimos a Goliath --y es posible que ni él mismo lo sepa--, nadie es capaz de prever cómo acabará esta gran empresa que ha estado trabajando durante casi 35 años de forma ininterrumpida. De más de 120 empleados que había en sus comienzos, la plantilla de fábrica ha quedado reducida, en la actualidad, a 35 personas.

Verdaderamente en estos momentos Goliath "lo tiene crudo". Después de haber engañado a la Administración le va a resultar difícil en su tablero económico, mover los peones, ya que, en algún momento, se verá con claridad su sucio juego y la fraudulenta utilización que ha hecho del dinero público, que es nuestro dinero, --despidos y prejubilaciones aprobados, en primera instancia, en el ERE'99--, con lo que sus "decisiones finales" se verán muy condicionadas en un futuro no muy lejano.

Para los investigadores y expertos en economía, es de destacar que Goliath no consiguió con sus métodos relanzar la empresa, ni en productividad ni en competitividad. A pesar de sus fraudes, a pesar de las sucesivas reducciones de plantilla, a pesar de no pagar suministros ni servicios, a pesar de una fraudulenta "suspensión de pagos" y a pesar de otras actividades inconfesables, la mercantil Goliath se fue hundiendo paulatina y lentamente en la más profunda miseria industrial y humana. La pérdida de clientes a causa de una calidad cada vez más deteriorada e inaceptable y de unas inversiones sin proyecto técnico, de bajo presupuesto e informadas únicamente por la fantasía empresarial, fueron determinantes para propiciar el rotundo fracaso de la compañía, tal y como se había afirmado en el capítulo VI de esta IH. El "ahorro" sólo se había traducido en inseguridad, baja calidad y mugre.

Basurilla Medállez, oficinista, "candidato a director" y ejecutor del trabajo sucio encargado por Goliath fue despedido junto a ocho compañeros más. A semejanza de un rollo de papel higiénico, Basurilla fue un elemento para usar y tirar.

El simbionte de David, MAEA, fue prejubilado. Mientras en tantas y tantas empresas los jubilados se retiran con honra y son homenajeados por los dueños de la compañía, en la mercantil Goliath, sus "trabajadores de toda la vida", se despidieron de la misma --o "fueron despedidos"-- con oprobio y deshonra. Y fraudulentamente, claro.

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[Cuando el autor estaba corrigiendo esta página, su ansiedad y su presión sanguínea, alcanzaron niveles tan altos que se vio obligado a interrumpir la actividad literaria. El resto de la obra ha quedado, pues, sin corregir, tal y como estaba redactado en el manuscrito original. Afortunadamente el trabajo estaba ya cercano a su fin. David ruega disculpas a sus lectores.]

El 17/07/00, XXXX, --su temor a ser descubierto es tan grande como el número de equis que ha sido necesario utilizar para mantener su anonimato--, XXXX repetimos, capitán de la marina mercante refiere a David y posteriormente a su simbionte que el tema del Eboli "aún colea", y que ahora, Goliath, pretende responsabilizar al capitán del carguero en cuestión y a su naviera griega, de la monumental y voluntariamente consentida avería de la mercancía que transportaba. David se pone a disposición de XXXX, --que como acabamos de decir desea permanecer en la sombra y no intervenir en la contienda--, del Club Protector del Barco y de ABSA la naviera, para conjurar, con su ayuda y con su documentación, este millonario fraude. Una vez que el simbionte de David ha roto ya sus relaciones con Goliath, está también él dispuesto a testimoniar, donde sea necesario y donde convenga, todo lo relacionado con esta vieja cuestión. Pero nadie contesta. Es un misterio tan inescrutable como el futuro de Goliath, S.A.

El 03/08/00 se crea en la provincia la Comisión Territorial de la Inspección de Trabajo (CTIT) de la que David espera avances significativos en la saturada labor inspectora de la comunidad. En otoño de 2000 se observa un relativo aumento de sanciones impuestas por la Administración a los empresarios de la región, en materia de seguridad y salud laboral, para "obligarles" a ajustarse a derecho. Estas sanciones deberán ser de la cuantía adecuada y tener la capacidad disuasoria suficiente para tornar irrentable la conducta delictiva del transgresor de la ley, pues las que se imponen actualmente compensan con creces los beneficios ilícitos obtenidos por el empresario, y, obviamente, a éste, le resulta rentable incumplir la normativa vigente. ¡Ojalá las sanciones no fuesen necesarias y el problema se resolviese con el convencimiento personal del respeto debido a la persona humana.

Como consecuencia de este incremento de la IT, el 05/10/00, F. Nodabasto, el inspector de trabajo habitual, se reunía en la mercantil Goliath con el CDE. Perro le comunicó que él no asistiría a la reunión si no era "en presencia de su abogado", como se dice en las películas. El IT trató, con el CDE, diez denuncias que habían sido registradas últimamente contra la mercantil Goliath, dos de ellas presentadas por el autor de esta IH. Pusilín €urogedo había advertido previamente al inspector de trabajo que, si las denuncias seguían adelante, cerraría la empresa. Por esta razón, el IT preguntó al CDE si, bajo esa espada de Damocles, los representantes de los trabajadores querían continuar tramitando las denuncias o bien deseaban retirarlas. El CDE fue unánime: "¡Adelante! La mercantil Goliath ¡que cierre si quiere! Pero, si quiere cerrar, ¡que lo haga cuanto antes!".

David tampoco entenderá, en esta ocasión, cómo el IT no denunció de oficio a la empresa por inducirle, bajo amenazas, a la omisión del deber de perseguir delitos.

El 06/11/00, la Comisión de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Comunidad, presentaba, bajo los auspicios de la DGTC y de otros estamentos sociales, una campañaa para transmitir una "cultura de la prevención". La esperanza quedaba abierta.

Del 26 al 31 de mayo de 2002, se celebrará en Viena el XVI Congreso Mundial sobre Seguridad y Salud en el Trabajo. Entre otros temas a debatir, estarán, el estudio de nuevas formas de organización del trabajo y --atención a la MM: ¡recíclese!-- de los factores psicosociales como el estrés y los trastornos derivados del mismo como son la ansiedad y la depresión.

En esa esperanza abierta, y desde estas últimas líneas, rendimos nuestro póstumo homenaje a las víctimas de accidentes laborales acaecidos al cerrar este libro, los días 6 y 7 de noviembre, cuando fallecieron en Alicante una mujer al ser aplastada por una máquina textil y en Asturias y en León unos mineros a causa de los derrumbamientos producidos en su puesto de trabajo. Todos ellos trabajaban para vivir, no para morir. [En el año 2000, la siniestralidad laboral se cobró en España cinco muertos cada día].

Excepto los archivos documentales, el texto en su integridad, está actualizado hasta el 07/11/00. Pero... la historia continúa y, mientras ustedes están leyendo estos párrafos, la IH sigue desarrollándose con toda actividad. Con toda actividad y... en varios frentes de trabajo y de servicio al mismo tiempo.

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Resumiendo: ahí tienen los hechos; los nombres y las instituciones; las fechas y los documentos. Ustedes... no sé. El pequeño David no ha podido hacer nada --prácticamente nada-- contra estos comportamientos corruptos y perversos. [Los lectores comprenderán con benevolencia, después de lo que han leído en esta IH, que el protagonista no tenga ya confianza en nada de lo que un gobierno haga o diga ni en la "crisis de las vacas locas" ni en ninguna otra crisis que pueda aparecer --Dios no lo quiera-- en el futuro ya que conoce, y ha sufrido, su modus operandi (Doc. 563)] ¡Ojalá que nunca se cumpliesen las palabras que en cierta ocasión pronunció G. Andreotti: "Gobernar no consiste en resolver problemas sino en hacer callar a quienes los plantean"!

 

El pequeño David------------------------

Dado a los demás el 7 de noviembre de 2000---------

ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL AUTOR--------

 

 

"El amor es incondicional. La universalidad del amor es sólo una de las facetas que se derivan de su incondicionalidad" (El pequeño David).