MUESTRA DE LA PÁGINA 12

 

...sindicalista, y que esta experiencia les sirva para su propio gobierno y para la proyección de todas sus acciones en el futuro. Este sindicalista no hablará gratuitamente "per se", sino a través de su documentación personal. Nadie podrá dudar de sus escritos, ni de los hechos que se relatan en los mismos. En todo caso, él, David, es un hombre de honor.

EL RESPETO.- Debe aclararse que David no combate, y no puede combatir, por principios morales sólidos e inmutables, a las personas que aparecen en esta IH, a las que considera sagradas e inviolables en su alma y en su cuerpo, aunque así se dedujese o se pudiese deducir de la interpretación de los textos. Ídem en la valoración de los ingeniosos cambios efectuados en los nombres por seudónimos que encubren a los personajes. Sí, se recriminan sus acciones, y los daños y perjuicios de ellas derivados. Así pues, cuando se habla de Goliath, por ejemplo, deben entenderse las acciones, actitudes y principios defendidos o llevados a cabo por él, y los efectos que se derivan de los mismos, quedando Goliath al margen de la supuesta condena. Ídem con el resto de los protagonistas y de las instituciones que protagonizan la IH. La puntualización se fundamenta en el perenne derecho de la persona humana a cambiar de conducta, frente a la invariable permanencia del error en los actos llevados a cabo por aquélla, cuando éstos son impropios, y por lo tanto, eternamente condenables. Asimismo debe entenderse y aceptarse que los análisis y apreciaciones personales expuestos por el autor se circunscriben al derecho de opinión que le asiste, tanto a él, como al resto de los ciudadanos.

LAS DIFERENCIAS.- Marie-France Hirigoyen en su famoso libro sociolaboral sobre "El Acoso Moral" --el atropello psicológico: el "mobbing"--, señala que: "Los perversos existen como existen los asesinos en serie. Lo sorprendente es que muchas empresas sigan manteniendo en puestos clave a gente completamente destructora" (Doc. 972). Aunque a lo largo de esta IH, los lectores, tendrán ocasión de ver en David, un ejemplo completo de mobbing múltiple, no es menos cierto que deben establecerse unas notables diferencias con la mayoría de los casos estándar. Como en éstos, David tuvo que acudir a la ayuda médica y jurídica, y al apoyo familiar. Pero, por el contrario, su especial tenacidad, nada habitual, y sobre todo, su inmenso archivo documental, hicieron posible la defensa de los derechos laborales, tanto propios como ajenos.

Los afectados, desgraciadamente, no pueden por lo general, dada su dificultad, probar el hostigamiento y los malos tratos laborales a los que se ven sometidos o de los que son objeto y, además, la ausencia de legislación y la refractividad a crearla o a utilizarla si la hubiere, es un factor adverso añadido. Se da la circunstancia de que organizaciones para el combate de la agresión sexual en el trabajo han ignorado la jurisprudencia que David deseaba ofrecerles para la defensa de sus asociados. "C'est triste, mais c'est vraie".

David tenía conocimientos y entusiasmo. No trabajaba para él, sino para los demás, aunque finalmente, se vio obligado a emplear todos los esfuerzos y recursos posibles para su propia defensa. Su problema era grave: no fue manía hacia su persona o hacia su trabajo profesional; la denuncia sobre las deficiencias en S&H...

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