MUESTRA DE LA PÁGINA 42

 

...En el 2º párrafo de este capítulo adelantábamos que Goliath se dedicaba a un número mayor de puercoprácticas que las que acaban de describirse. Sólo a título informativo y para no aburrir, porque este tema no tendría fin, nos limitaremos a decir que el personal no tenía el tiempo reglamentario para asearse, ni antes de tomar el bocadillo ni antes de salir de la empresa, y comía en el lugar de trabajo (Doc. 650); no todos los trabajadores tenían el carnet de manipulador de alimentos, especialmente los ETT; el SME (Docs. 246 y 935) y su responsable directo, el Dr. Yadeciayó, eran muy deficientes, rutinarios y anacrónicos en los últimos años. Un trabajador, MMR, tenía cáncer de pulmón, que le fue extirpado poco después, sin que el médico de empresa lo hubiese detectado precozmente. El abundante personal que trabajaba con productos tóxicos, nocivos e irritantes (Docs. 163, 164, 951 y 959) no era reciclado convenientemente; los trabajadores no descansaban el tiempo reglamentario y caían en depresiones (Docs. 100-29, 281, 285 y 536-A) debido al estrés laboral sufrido --"mobbing"--; la higiene estaba totalmente olvidada en las instalaciones y servicios y, en ocasiones, los trabajadores no sabían si se encontraban en una empresa alimentaria o en un vertedero (Doc. 16001); se "recuperaban" harinas completamente infestadas y putrefactas (Docs. 01005, 01006, 01007 y 01008); en la extractora se contaminaba involuntariamente, --aunque hubiese podido evitarse--, el aceite crudo comestible con el aceite mineral del proceso (#10000 series); en la mugrienta refinería (Docs. 122 y 123) se utilizaban aditivos no autorizados (Doc. 04002) y el mercurio era un peligro constante (Doc. 802); en la sucia envasadora (Docs. 124, 125, 126 y 128) el aceite se contaminaba con impurezas, y, a veces, con insectos (Doc. 04001); en su suelo se utilizaban, en ocasiones, harinas contaminadas (Doc. 04006) para empapar el aceite derramado y raticidas no autorizados. Hay fotografías en las que puede apreciarse hasta un perro durmiendo en la mencionada envasadora (Docs. 121 y 127). Los boletines de laboratorio emitidos, denunciaban, con inusitada frecuencia, el cúmulo de deficiencias detectadas (Doc. 04007). La Dra. Bakas, una inspectora del Sistema Nacional de Salud, le dijo a David en una ocasión que, cuando pasaba junto a la mercantil Goliath, veía la basura a la puerta de los almacenes y percibía los "efluvios" procedentes de la fermentación bacteriana. Llegados a este momento, los lectores, y con razón, creerán que David ha "cargado las tintas" y que lo descrito hasta aquí es la vulgar y burda exageración de un hombre furioso y "quemado" por su funesta experiencia sindical. David los comprende y hubiese estado de su lado de haber sido el lector en vez del protagonista principal. Pero... amigos: ahí están las actas notariales, las sentencias judiciales y, sobre todo, los documentos y las fotografías de David. Cada documento evocará mil imágenes y situaciones, de igual modo que cada imagen valdrá más que mil palabras. Ya saben.

El almacenamiento de materiales para el envasado no se librará tampoco de la suciedad. Es más, su observación (Docs. 129, 130 y 131), constituye un ejemplo altamente expresivo y significativo de la desidia de Goliath. Para rebajar los costos, los envases se recibían en sencillas bolsas de plástico en las que, debido a su fácil rotura, se introducía la porquería procedente del exterior; los pájaros dejaban sus detritus, plumones, y huevos caídos --y estrellados-- sobre las garrafas y bolsas; los tapones se salían de las cajas rotas y se esparcían por el suelo junto a los recipientes de productos químicos que se encontraban en el mismo almacén; las goteras mojaban, tanto el material para envasar, como los productos una vez...

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