MUESTRA DE LA PÁGINA 76

 

...pasado de ser mercaderes de semillas y sus productos, a ser mercaderes de ferralla blanqueada y de instalaciones que, de color estaban bien, pero que no funcionaban. Se trataba de aquéllas que habían inventado, "proyectado" y ejecutado, el "minusválido", conjuntamente con Basurilla Medállez y Pepe Coñacón, y que eran inservibles para una operativa ordinaria y racional.

No solamente estaba vieja la maquinaria. También los trabajadores estaban en el trastero de la chatarra. Habían envejecido con el paso de los años, pero no habían envejecido en roble como los buenos vinos, no. Goliath los había dejado sonados, pirados. Habían sobrevivido en un entorno estresante y enloquecedor. FPR que, posteriormente, sería uno de los despedidos, decía con frecuencia que aquello no era una fábrica sino un psiquiátrico. Quizá lo despidieron por eso, por ser el mensajero de la verdad. David teme que los pocos compañeros que aún permanecen en la mercantil ya no puedan ser mensajeros de nada. Las plantas habían aumentado en número; ahora eran cinco, y, por el contrario, la plantilla, en vez de incrementarse, se había quedado reducida a la mitad. La falta de personal era evidente. Sin embargo, en la "negociación comercial con CESA", el número de trabajadores continuaba siendo excesivo y debía reducirse aún más. Diversos baremos fueron barajados: a mayor plantilla, Goliath debería vender la mercantil a menor precio. Finalmente, según los "mejores y más apropiados" cálculos de Goliath y de CESA, deberían eliminarse a toda costa 28 puestos de trabajo. Mientras Goliath quería hacer creer a las autoridades y a los trabajadores que estos cálculos se debían a criterios técnicos, económicos y operativos, en la cruda realidad el número 28 era una llana y simple figura de transacción comercial.

Goliath había silenciado esta operación y tampoco deseaba dehacerse de los 28 trabajadores dándoles la indemnización legal. Es verdaderamente increíble la locomanía que ha infectado a los empresarios de hoy sobre el abaratamiento del despido. Cualquiera que lea la prensa pensaría que es la panacea para corregir todos los problemas económicos del estado. Faltos de imaginación y cegados por el brillo de la peseta --o del €uro--, ponen el tema sobre la mesa en cuanto comienzan cualquier negociación. En el momento de entrar en la sala de reuniones en vez de decir "buenos días" entonan el "aique", aique abaratar el despido.

Así pues, Goliath no deseaba dar a cada trabajador tres años y medio de salario. Dicho así parece mucho dinero, pero debe considerarse que cuando uno se ha dedicado toda una vida a la misma compañía, y ésta quiere deshacerse de su empleado cuando es viejo, por "motivos económicos", debe atender igualmente a los motivos económicos de su empleado. El temor empresarial entonado en el "aique", queda sin fundamento cuando a través de las ETT contrata a un trabajador y lo despide 4 horas después, ya que su único problema consistirá en calcular si debe darle, como indemnización, 75 ptas. ó 75,06 ptas., de no ser que los 6 céntimos de peseta, sean también sangrantes para el [diabólico] capitalista, lo cual no sería de extrañar. Jamás podrá valorarse el daño que han hecho a la juventud y a la sociedad española, no sólo los empresarios, sino también el gobierno que ha permitido esta "conducta temporal" y, por supuesto, aquéllos que han hecho posible la formación de dicho gobierno. David espera que los que tienen la obligación de defender a los...

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