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La ansiedad provocada por las condiciones de trabajo es considerada como un accidente laboral
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TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE EXTREMADURA
SALA DE LO SOCIAL
En CACERES, a uno de Diciembre de dos mil cinco, habiendo visto en recurso de suplicación los
presentes autos de la Sala de lo Social de este Tribunal Superior de Justicia,
compuesta por los Ilmos. Sres. citados, de acuerdo con lo prevenido en el artículo 117.1 de la
Constitución Española ,
EN NOMBRE DE S.M. EL REY
Y POR LA AUTORIDAD QUE LE CONFIERE
EL PUEBLO ESPAÑOL
ha dictado la siguiente
S E N T E N C I A Nº 726
En el RECURSO de SUPLICACION 579/2005, formalizado por el Sr. Letrado D. JOSE ANTONIO , en nombre y representación de FREMAP, contra la sentencia de fecha 30 de abril
de 2005, dictada por el JUZGADO DE LO SOCIAL N. 1 de BADAJOZ en sus autos número 905/2004 ,
seguidos a instancia de Dª. Filomena frente a la recurrente, DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE BADAJOZ,
INST. NAC. SEGURIDAD SOCIAL, y TESORERIA GENERAL DE LA SEGURIDAD S, en reclamación por
OTROS DCHOS. SEG. SOCIAL, siendo Magistrado-Ponente el Ilmo. Sr. D. PEDRO BRAVO GUTIERREZ, y
deduciéndose de las actuaciones habidas los siguientes
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO: Según consta en los autos, se presentó demanda por la citada parte actora contra la
mencionada parte demandada, siendo turnada para su conocimiento y enjuiciamiento al señalado Juzgado
de lo Social, el cual, tras los pertinentes actos procesales de tramitación y previa celebración de los
oportunos actos de juicio oral, en el que quedaron definitivamente configuradas las respectivas posiciones
de las partes, dictó la sentencia referenciada anteriormente.
SEGUNDO: En dicha sentencia recurrida en suplicación se consignaron los siguientes hechos en
calidad de expresamente declarados probados: "ROMERO: La actora, Filomena , nacida el 30-04-37, ha
venido prestando sus servicios con la categoría de Administrativa por cuenta de la entidad codemandada,
Diputación Provincial de Badajoz. SEGUNDO.-Sin antecedentes previos de trastornos de ansiedad, en
Febrero del 2002 inició una baja laboral al presentar una crisis hipertensiva significada por su entorno, y
estrés laboral, baja que se prolongó prácticamente durante un año. TERCERO: Por Sentencia de este
Juzgado de 15-10-03, confirmada por el Tribunal Superior de Justicia el 17-02-04 , se declaró que dicha
baja tenía el carácter de accidente laboral. CUARTO: En Febrero del año siguiente le fue dado el alta por
curación incorporándose a su trabajo, aunque en distinto puesto. Ha tenido ausencias y bajas para acudir a
consulta médica y en julio se le incoó un expediente disciplinario por su actitud hacia sus compañeros y
principalmente tras otras consultas, de un cuadro ansioso-depresivo, el 2-10 causó nueva baja con el mismo
diagnostico pero extendida por su médico de cabecera. QUINTO: Promovió expediente para la
determinación de contingencia, con fecha de 21-07 se declaró que dicha baja era derivada de enfermedad
común. No conforme y agotada la vía administrativa previa presentó demanda interesando se declarase el
carácter de accidente laboral de la misma, demanda deducida también frente a la Aseguradora Fremap de
la entidad demandada. SEXTO: En el mes de Julio de dicho año le fue denegada su solicitud de ser
declarada afecta a una invalidez permanente total".
TERCERO: En dicha sentencia recurrida en suplicación se emitió el siguiente fallo o parte dispositiva:
"FALLO: Que ESTIMANDO la demanda interpuesta por Filomena contra el INSTITUTO NACIONAL DE LA
SEGURIDAD SOCIAL, la TESORERÍA GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL, la DIPUTACIÓN
PROVINCIAL DE BADAJOZ y la MUTUA FREMAP, sobre declaración de contingencia, debo declarar y
declaro que la situación de baja laboral de la actora reinicia el 25-10-03 es derivada de accidente laboral".
CUARTO: Frente a dicha sentencia se anunció recurso de suplicación por la parte demandada
FREMAP. Tal recurso fue objeto de impugnación por la contraparte.
QUINTO: Elevados por el Juzgado de lo Social de referencia los autos principales, en unión de la
pieza separada de recurso de suplicación, a esta Sala de lo Social, tuvieron los mismos entrada en fecha 23
de septiembre de 2005, dictándose las correspondientes y subsiguientes resoluciones para su tramitación
en forma.
SEXTO: Nombrado Magistrado-Ponente, se dispuso el pase de los autos al mismo para su
conocimiento y estudio, señalándose el día 17 de noviembre de 2005 para los actos de deliberación,
votación y fallo.
A la vista de los anteriores antecedentes de hecho, se formulan por esta Sala los siguientes,
FUNDAMENTOS DE DERECHO
ÚNICO.-La Mutua Patronal demandada interpone recurso de suplicación contra la sentencia que
declara que la baja laboral de la trabajadora demandante se deriva de accidente laboral, denunciando en un
único motivo la infracción de los artículos 128 y 115.2.e) y 3 de la Ley General de la Seguridad Social ,
alegación que no puede prosperar, bastando con reproducir aquí lo expuesto por esta Sala en sentencia de
17 de febrero de 2004 , dictada sobre un anterior proceso de incapacidad temporal de la demandante y
respecto al que también se discutía sobre la contingencia de que derivaba:
Aplicando esa doctrina al caso que nos ocupa debe confirmarse el criterio expuesto en la sentencia
recurrida, de cuyo relato fáctico, en el que deben incluirse las afirmaciones que con tal carácter se realizan
en los fundamentos jurídicos, según han entendido reiteradamente, tanto el Tribunal Supremo ( Sentencia
27 de julio de 1992 ), como los Superiores de Justicia (Galicia, en sentencia 6 de mayo de 1998, de
Cataluña en la de 16 de abril del mismo año , o este de Extremadura en la de 15 de septiembre de 1997),
resulta que la baja laboral que determina la situación de incapacidad temporal de la trabajadora demandada
es debida a una patología cuya causa "fundamental sino exclusiva" es el ambiente y condiciones de su
trabajo (fundamento de derecho primero de la sentencia de instancia), con lo cual estamos ante uno de los
supuestos de accidente de trabajo que recoge el artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social , el
definido en el apartado e) del nº 2, "las enfermedades, no incluidas en el artículo siguiente, que contraiga el
trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por
causa exclusiva la ejecución del mismo".
En definitiva, no acredita la recurrente que se rompa el nexo causal entre el trabajo y la enfermedad
de la actora que considera probado el juzgador de instancia y para ello no pueden servir ninguna de sus
alegaciones. Así, el hecho de que la trabajadora hubiera solicitado seguir prestando servicios después de
cumplir la edad a la que podía haberse jubilado, pues la jubilación es un derecho de los trabajadores que no
puede imponerse sino por convenio colectivo con determinadas condiciones, pero desde luego no es
obligación ante las circunstancias del trabajo, o que hubiera solicitado una indemnización o que sus
compañeros la han denunciado también a ella, lo que no hace sino confirmar al trabajo como causante de la
situación; como tampoco obsta a la consideración de la contingencia laboral que la situación que ha
determinado la enfermedad no sea el trabajo en sí, es decir, las tareas que desarrollaba en su puesto, sino
el ambiente en que las desarrollaba, por ejemplo, su relación con los compañeros, pues ese ambiente
también forma parte del trabajo; es más, en la mayoría de las ocasiones el accidente de trabajo no se
ocasiona por el desarrollo normal de la actividad laboral, sino de una ejecución anómala de la misma,
anomalía que puede venir determinada por el propio trabajador, por la empresa, por compañeros de trabajo
o, incluso por extraños a la relación laboral.
En el mismo sentido, de considerar accidente de trabajo la enfermedad psíquica provocada por el
trabajo y, concretamente, por la actitud de los compañeros, se ha pronunciado, por ejemplo, la Sala de lo
Social del Tribunal Superior de Justicia de Navarra en sentencias de 30 de abril, 18 de mayo y 15 de junio
de 2001 . Se dice en las dos primeras: "La aplicación de la doctrina expuesta al supuesto contemplado en la
presente litis, lleva a la conclusión de esta Sala que la enfermedad padecida por la trabajadora deviene
como consecuencia del trabajo, cuya conducta del conserje ha generado un entorno laboral hostil e
incómodo objetivamente considerado, no sólo sentido como tal por la actora, con menoscabo de su derecho
a cumplir la prestación laboral en un ambiente despejado de ofensas de palabra y obra que atenten a su
dignidad personal, y es constitutiva de accidente de trabajo, resultando claro y evidente que existe un nexo
causal entre la situación laboral y el síndrome psíquico que padece".
En este nuevo proceso de incapacidad temporal de la demandante se dan las mismas circunstancias
que en el anterior y, por tanto, también ha de entenderse que el cuadro que ha motivado la baja para el
trabajo constituye accidente de trabajo, como enfermedad que, no pudiéndose considerar profesional, lo
cual no se discute, ha contraído con motivo de la realización de su trabajo y que ha tenido por causa
exclusiva la ejecución del mismo.
Alega la recurrente que la dolencia que ha provocado la baja para el trabajo es una patología de base
y, por tanto, no tiene por causa exclusiva la actividad laboral de la demandante, pero no resulta así del firme
relato fáctico de la sentencia recurrida, en el que, como la misma recurrente admite, deben incluirse las
afirmaciones que con el mismo carácter se contienen en sus fundamentos de derecho, pues consta que la
trabajadora, antes de su anterior proceso de incapacidad temporal, no tuvo antecedentes de los trastornos
que lo motivaron, que tras ese proceso, en el nuevo puesto de trabajo al que fue destinada, "su
problemática laboral persistió en todo momento, con enfrentamiento con sus compañeros que determinaron
incluso la incoación de un expediente disciplinario y con numerosos días de baja para acudir a consultas de
urgencias" y que " se encuentra afecta de un único cuadro ansioso-depresivo, secundario a un supuesto
acoso psicológico en el trabajo y, en todo caso, originada o motivada por sus circunstancias laborales",
por lo que debe concluirse, con el juzgador de instancia, que "tan prolongada baja tiene su origen y
consecuencia de la prestación del trabajo, con motivo y ocasión del mismo, y, por tanto, ha de persistir esta
calificación de accidente laboral".
Opone la recurrente a la conclusión del juzgador de instancia que no hay prueba de ese relación
entre el trabajo y el proceso de incapacidad temporal, pero, como señala la trabajadora en su impugnación,
ni se ha intentado alteración en el relato fáctico de la sentencia recurrida ni, aunque se hubiera propuesto,
hubiera podido prosperar, dada la facultad de apreciación de la prueba que se otorga en el artículo 97.2 de
la Ley de Procedimiento Laboral , más cuando en autos existen informes médicos que confirman lo que en
la sentencia se declara probado al respecto.
Procede, por todo ello, confirmar la sentencia recurrida y desestimar el recurso interpuesto contra ella.
VISTOS los anteriores preceptos y los demás de general aplicación,
FALLAMOS
Que debemos desestimar y desestimamos el recurso de suplicación interpuesto por el Sr. Letrado D.
JOSE ANTONIO , en nombre y representación de FREMAP, contra la sentencia
de fecha 30 de abril de 2005, dictada por el JUZGADO DE LO SOCIAL N. 1 de BADAJOZ en sus autos
número 905/2004 , seguidos a instancia de Dª. Filomena frente a la recurrente, DIPUTACIÓN PROVINCIAL
DE BADAJOZ, INST. NAC. SEGURIDAD SOCIAL, y TESORERIA GENERAL DE LA SEGURIDAD S, en
reclamación por OTROS DCHOS. SEG. SOCIAL, y, en consecuencia, debemos confirmar y confirmamos la
resolución de instancia.
Se condena a la recurrente a la pérdida del depósito que efectuó para recurrir, así como a las costas
del recurso, en las que se incluirán los honorarios del Letrado de la impugnación en cuantía de 450 euros.

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